El linchamiento en Posorja es visto como una pérdida de confianza en la justicia y en las autoridades

Paredes tiznadas, una cruz en la calle, y el sinsabor de las consecuencias que se dieron por un rumor que se esparció por todo el poblado. Un murmulloque primero fue de boca en boca y luego de red en red… Los acusaron de ‘robaniños’ y, aunque la Policía ya los tenía presos, la furia popular fue más fuerte al punto de decidir la condena: la muerte.

Fue el execrable castigo que, el pasado 16 de octubre, recibieron dos hombres y una mujer en Posorja, parroquia rural de Guayaquil, donde cientos de pobladores participaron del linchamiento. Una escena que se ha repetido en los últimos meses, en las calles de diferentes cantones del país, con ajusticiamientos a quienes se cree han cometido un delito.

Cinco días antes de lo ocurrido en Posorja, tres policías del distrito Ventanas fueron golpeados y estuvieron a punto de ser quemados vivos junto con otros tres civiles. Los uniformados, quienes estaban en sus días libres, fueron detenidos por comuneros del recinto Corina del Parral, perteneciente a la parroquia Santa María del Toachi, de Santo Domingo, cuando supuestamente intentaban secuestrar a un menor de edad de la localidad. Un caso en el que se investiga si hubo o no el intento de plagio, pero con los policías en libertad.

¿Por qué el pueblo se está alzando para tomarse la justicia con sus manos?

La ola de rumores que se agita en las redes sociales sobre el supuesto secuestro de niños sería el detonando del caldo de cultivo que ha venido alimentado a la población con la desconfianza en las leyes y la corrupción en todos sus niveles.

No hay justificación a la barbarie, concuerdan los expertos, las autoridades y la ciudadanía en general; no obstante, nada hace pensar que aquello no volverá a ocurrir.

“Esta es la reacción violenta, sin lugar a dudas reprochable, de un pueblo que también ha sido violentado. No estamos de acuerdo con que la violencia se solucione con más violencia… pero no se puede defender a los niños con más violencia, con más asesinatos…”, indica el psicólogo Cristhian Arias, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Bienestar Infantil (AEBI).

Es la expresión, negativa sí, añade el experto, a la inoperancia del Estado, la negligencia del aparataje jurídico que no da respuesta y a la negligencia de policías. “Se supone que en el momento que retienen a alguien tienen que garantizarle la vida, porque también tienen derechos y garantizar que se cumpla un proceso”.

El malestar es colectivo, porque muchos piensan que no hay a quién acudir en búsqueda de justicia, añade el exfiscal del Guayas, Julio Vacacela, quien reconoce que no se puede soslayar la corrupción que hay en algunos jueces y fiscales.

El funcionario apunta que en lo de Posorja es claro que hubo falla en el accionar policial, no solo en los agentes que estuvieron en Posorja, sino también en el mando superior. “Esto es evidente en consideración al tiempo transcurrido desde que se produjo la detención, varias horas…” hasta que llegaron los refuerzos.

La Defensoría del Pueblo considera que la práctica de linchamiento constituye un verdadero flagelo a la dignidad humana y afecta derechos humanos fundamentales, como los de no ser privado arbitrariamente de la vida, integridad, libertad personal y garantías judiciales. No solo que constituye un delito, sino que comporta serias violaciones a los derechos humanos.

Tras lo acontecido, hay quienes se muestran arrepentidos en Posorja por la barbarie, aunque siguen sosteniendo que sí intentaron llevarse a los niños de dos mujeres de la parroquia. Ahora, sus actos han llevado tras las rejas a una veintena de habitantes, quienes podrían pagar hasta 36 años de cárcel por dejarse llevar de un rumor.

La cifra

5 hechos de linchamiento se han registrado en los últimos meses en varias zonas del país.

Con información de El Expreso y Republica Del Banano

Granda justifica qué dispositivo no emitió alerta cuando se retiró el grillete

Además, dispuso la reestructuración total del área de Rehabilitación Social y solicitó la renuncia de la viceministra y del subsecretario

El ministro de Justicia encargado, Paúl Granda, mencionó se realizará un proceso de investigación dentro del Ministerio de Justicia, tras la fuga del exsecretario de Comunicación, Fernando Alvarado. Además confirmó que el dispositivo electrónico no emitió ninguna alerta cuando se retiró el grillete y confirmó que conocieron sobre la fuga de Alvarado a través del mensaje de texto que llegó al ECU911.

Mencionó que la cooperación eficaz que se solicitó por parte de Pablo Yánez, quien señaló que dará más información de la gestión de Alvarado en el Gobierno anterior, ya debía alertar a las autoridades. “Si existía la posibilidad de que iba a haber más información sobre los casos investigados a Alvarado, la función judicial y la Fiscalía debían haber tomado las medidas que corresponde”, afirmó.

Por ello, pidió, de manera pública, que se implementen las medidas necesarias para que se garantice el debido proceso y para que “las personas que le robaron al país estén donde deben estar”.

Eleana Pacheco, funcionaria del Ministerio de Justicia, informó los detalles del comportamiento del grillete de Alvarado desde el viernes: El viernes 19 de octubre, a las 07h00 se encontraba en su domicilio. A las 07h58 llega a la Corte Provincial del Guayas para firmar sus registros. A las 8h48, llega a su casa y a las 9h38 se moviliza por Durán y llega a la 13h30 a Quevedo.

Posteriormente, dijo, se moviliza a Quito y llega a las 19h20. Luego, se moviliza por la ruta viva hasta las 22h21 del 19.

El 20 de octubre, a las 11h00 se ubica en el teleférico y para las 13h45 llega a la avenida Orellana. El dispositivo registra que a las 14h12 llega al Quicentro Shopping.

A las 14h45 se moviliza por el redondel del Ciclista, llegando a la avenida Simón Bolívar de los conquistadores a las 14h57 del 20 de octubre, donde permanece el dispositivo hasta que es encontrado antes de la media noche.

El ministro de Justicia encargado indicó que inmediatamente presentaron la denuncia. Informó que se realizará un proceso de investigación dentro del Ministerio de Justicia y del procedimiento del monitoreo del grillete.

“He dispuesto la reestructuración total del área de rehabilitación total. He solicitado la renuncia de la viceministra y del subsecretario”, precisó.

Granda comentó que el dispositivo electrónico no emitió ninguna alerta y confirmó que conocieron sobre la fuga de Alvarado a través del mensaje de texto que llegó al ECU911.

Fuente: Secretaría de Comunicación

Arbitrario traslado de Glas de Quito a carcel de Latacunga se califica de Vendetta

Eduardo Franco Loor, abogado de Jorge Glas Espinel denunció este domingo que el exvicepresidente de la República fue trasladado a la cárcel de Latacunga.

En un comunicado, la Secretaría de Comunicación informó que tras la fuga del exsecretario de Comunicación Fernando Alvarado, se recibió un informe de inteligencia policial y por razones de seguridad se procedió al traslado de Glas.

“Se garantizará su seguridad de acuerdo a los protocolos vigentes”, señala el comunicado.

Escoltado por uniformados de varias unidades especiales de la Policía Nacional, Glas fue sacado a las 19:00 de la cárcel 4 para ser llevado al Centro de Rehabilitación Social de Latacunga

Franco aseguró que el traslado de Glas, al que calificó como una “vendetta política”, violenta su derecho de inmediación, ya que el proceso se encuentra en Recurso de Casación.

Con información de El Universo y Republica Del Banano