#ArticuloBananero| El engaño: el mundo cuántico paralelo de Moreno

En cualquier sociedad democrática se tiene el derecho, como fundamento, de estar a favor o en contra de este o aquel discurso político. A lo que no se tiene derecho es de engañar, de decir una cosa para hacer otra. Así, como la coherencia y la gratitud son resultados del mismo acto de voluntad, así mismo, la realidad y la apariencia son equitativamente opuestas, pero como la condición humana lo exige, caminan juntas por el mismo carril. De las dos se derivan la sinceridad y la demagogia. Solo el tiempo da lugar para conocer cuál de ellas reluce en la persona que las anuncia.

Un ejemplo más específico para ilustrar la demagogia, es el discurso ficticio de Moreno de proyectar la imagen de ser hombre desinteresado, humilde y de pueblo, quien también come su buen arroz con huevo. En contraste, ahora podemos ver el lujo de tinte europeo de un hombre, aspirante a burgués, que vive con su evidente exuberancia de desayuno con langosta. El primero tiene el propósito de engañar con el fin de buscar halagos y, el segundo, tiene el propósito de revelar, INAdvertidamente, una realidad que está lejos al del hombre del arroz con huevo. Las evidencias de fotos y vídeos nos convocan a presenciar de que no ha sido así.

Tenemos la historia de un político que vive en un ambiente familiar, decorado y amoblado de regalos caros, muy caros, y pagados de cuentas de muy cuestionable procedencia. Y si el gusto y la alegría les es incontrolable, se relajan sincronizando sus cuerpos al ritmo de la Macarena. Así, en el bacanal…  ¿a quién podría importarle la patria?

El ciudadano común, como mandante, tiene el derecho de preguntarse: ¿tanto pudo dar el servicio público, como para vivir en esa clase de lujo? Al parecer, todo lo que toca Lenín Moreno se vuelve ‘oro’. ¿Cuál es su magia multiplicadora? En definitiva, al comparar, Rafael Correa, en su pequeño y austero ático, le quedó cortísimo. En consecuencia, algo no cuadra bien en estos dos mundos diferentes: uno de maquillajes, de carteras de cocodrilo, de vestidos de alta costura, y el otro, con la imagen que quiso, en su desespero, en cadena nacional, hacernos creer que para vivir en paz su media agüita le bastaría, allá por los recónditos del Río Napo. 

Disculpe señor Moreno, su doble discurso nos lleva a pensar que aquí hay gato encerrado. Las sospechas de corrupción que se lo vincula se desbordarán del imaginario popular, si usted no se digna abrir la cuenta 100-4-1071378, INA Investment Corporation, Balboa Bank, Panamá. La sospecha se volverá indignación y las dos en su defenestración. Créanos, nos cerraría la boca y se terminarían las suposiciones que cada día manchan su reputación y el de su familia. A la oficina presidencial del pueblo soberano se la debe honrar. Usted, está lejos de cumplir.

Que nos disculpe también el arroz con huevo, potaje nocturno, pronto, versátil y barato, de los amigos de bohemia y camaradería, amigo íntimo de la necesidad en tiempos de hambre y de supervivencia. No tenemos nada en contra de él. Tampoco estamos en contra de la suculenta langosta, símbolo de bienestar y festejo en el menú del buen vivir. Pero antes que nada, por el bien del país: lo convocamos a sincerarse. Recuerde, el soberano pone y saca del poder.

Luis Alfredo Castillo 

Prensa República del Banano

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2 comentarios sobre “#ArticuloBananero| El engaño: el mundo cuántico paralelo de Moreno

  1. Sr. Moreno, por favor deje de hacer tanto daño a la Patria. Ya es hora que se vaya a su casa o a sus yates y mansiones en el extranjero y nos deje vivir en paz

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  2. Tarde o temprano tendrán que abrir la cuenta de INA Investment Corporation y se podrá demostrar de dónde viene el financiamiento para tanto lujo. En cuanto al arroz con huevo y la misma langosta no creo que lo disfrute el señor Moreno. Se puede conjeturar que su conciencia está manchada de mentira, indolencia, traición y vanidad. La opulencia lo cegó. Y ahora vive y se siente como si fuese rey. ¿Qué le podría importar a él si la mayoría de los ecuatorianos tenemos o no un plato de comida para llevar a la mesa? Todo cae por su propio peso. Así como hubo confianza cuando empezó su mandato, ahora él mismo se ha encargado de destruirlo. Así como lo pusimos en la presidencia, también seremos quienes pararemos su descaro y lo sacaremos por olvidar su juramento y por engañarnos.

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