#ArticuloBananero| Un gobierno descabezado

Después de la última chispoteada de Moreno, queda la indeseable sensación de cuándo será la próxima. Tal parece que no quiere, ni puede seguir los discursos preparados. Su espíritu de sabelotodo, lo hace descarrilar a temas que no tiene conocimiento. Es ahí cuando se le chispotea. Es ahí cuando anticipamos que su equipo de salvavidas, los burropíes de los medios, salgan enseguida, ágiles y serviles, sin decoro alguno, con sus argucias a defender lo indefendible, a pulir lo impresentable. Y eso es, si solo hay plata para la pauta… Tampoco les ha servido.


El anti correísmo admite que Correa es una fuerza política insoslayable: desde Nebot a ciertos ‘sabiondos’ columnistas de medias verdades de la prensa… Sabe que a pesar de arremeter en su contra, sin tregua por dos años, la campaña de desprestigio, con todo el poder mediático, público y privado, no ha logrado debilitar, peor aún desaparecer el voto sólido de la Revolución Ciudadana. Reconoce a regañadientes que la arremetida sucia y tramposa de acusar por todo a Correa ha fracasado. No entiende el porqué de esa obsesión a favor de Correa, a pesar de que fue un gobierno “claramente corrupto”, según su mantra. Correa es una amenaza y no lo deja dormir. Según el portal digital “lapalabrabierta“, “encuestas revisadas y publicadas en julio (CEDATOS, Perfiles de Opinión o Click) Rafael Correa, si fuera candidato, ganaría las elecciones en primera vuelta”. Que no nos sorprendan las futuras artimañas para lograr, al fin, su prohibición a postularse en las próximas elecciones del 2021. El anti correísmo no entiende que el correísmo no es un hombre, es el pueblo.

Moreno y su gobierno no entendieron que si en verdad hubiesen querido descorreizar al Ecuador, lo más eficaz hubiese sido superándolo: profundizando los logros de la década pasada, dando mejor alternativa de desarrollo, exhibiendo obras propias y tangibles, dejando que ellas hablaran por sí solas con la ampliación de mejoras en la educación, en la salud, en el pleno empleo, en derechos laborales, en crecimiento económico, en cobrar las deudas al fisco de los grupos poderosos, evasores de impuestos, de 4.600 millones de dólares y, finalmente, en reconocer de que la mesa sí se la dejó servida. Haciendo esto por la revolución, Moreno nos hubiese hecho olvidar el paso de Correa. Como cuando el estudiante aprende la lección del profesor y el primero toma la posta para dejar nuevas huellas, quizá más profundas que las primeras. Hoy sabemos que fueron quimeras.

Lo que hoy en cambio tenemos es un gobierno descabezado. Camina sin rumbo, produce incertidumbre, desazón, desesperanza, se choca, encubre, retrocede, se contradice y el rato menos pensado, reincide en meter las cuatro… Cuando aquello ocurre, todo el equipo de asesores y ministros, en vez de cumplir con la tarea de gobernar, de dar soluciones a los problemas que enfrentan, convergen para atacar y para enderezar lo que su jefe chispoteó.  Cada vez más tinoso, cada vez se esmera en preparar su propio suicidio político o en acelerar el paso hacia la infamia. 

Y es que hay un cúmulo de cantinfladas que de la boca del mandatario de la nación no deberían salir. Deberían, por el bien colectivo, permanecer empantanadas en el lodazal de sus criterios. Lo que habla expone lo que cavila en su cabeza. Es decir, lo que improvisa, es fruto de las ideas que ha cultivado en su mente. Al develarlas, pues, no es otra cosa que la ponzoña que alberga en su realidad. Por lo tanto habla lo que siente y lo que siente es misantropía, misoginia o, puramente, insensibilidad humana. 

Brevemente, viene a la mente las resplandecientes “perlas”, que se agolpan contra el sentido común y azuzan a la indignación. Recordemos que, según él, el cáncer no es el enemigo, el cáncer es amigo, pero que los oncólogos hacen de su vocación un lucro, indiferentes al dolor de los pacientes de cáncer. Que nosotros somos los herederos de los átomos de Hitler, Napoleon o Bolívar. Que la política es fea, que por eso se dice a la suegra madre política. Que los parques deberían ser aptos para que los jóvenes hagan el amor. Que si no fuese por él, ya mismo íbamos a ser Venezuela. Que Manuelita… ¡versos eróticos, preciosos! Que los monitos de cinco…, vasos…, emprendedores…, … cualquier pendejada…, … que la culpa es de Correa…, … ¿te acuerdas cuando eras una célula?.., ¡Todo para los pobres! ¡Aja! ¡Aja! ¡Aja! … etc.
Luis Alfredo Castillo

Prensa Republica Del Banano