Con cacerolas Carchi continuó hoy protesta contra el gobierno de Moreno

El vibrar de las cacerolas siendo golpeadas por palos y cucharas resonó en las principales calles de Tulcán durante la movilización pacífica del ‘Cacerolazo’. Diversos sectores sociales se congregaron en centenas ante la llamada popular promulgada por la Asamblea Ciudadana. Más de 4.000 personas participaron de esta movilización que se inició cerca de las 19:00 de hoy. 

“Con el Carchi no se juega” fue la consigna más evocada por los presentes mientras golpeaban sus cacerolas, tapas y hacían sonar los pitos y vuvuzelas. El burgomaestre de Tulcán Cristian Benavides agradeció la presencia del populacho y se refirió con la siguiente frase: “nosotros somos amables pero por favor a la pantera no le toque la cola”. Así mismo el comandante de la Sub Zona de Policía Carchi 04, Luis Chica exhortó a la ciudadanía para que la marcha se realice en el marco de la paz.

A su vez, en la parroquia de Julio Andrade (Tulcán) y el cantón Huaca, la invitación popular también se propagó entre los ciudadanos para realizar una marcha por la dignidad del Carchi. En Julio Andrade la invitación fue desde las 18:00 en el Parque Central y en Huaca a la misma hora en el sector del Jesús del Gran Poder.

Las movilizaciones ciudadanas se contemplaron posterior al fracaso de las negociaciones que mantuvo el viceministro de Seguridad Guillermo Rodríguez con las autoridades de la provincia y sectores socialesdurante el pasado viernes para cesar la medida de hecho.

A esto se sumó las declaraciones emitidas por el Vicepresidente del Ecuador sobre la paralización de la provincia. “La provincia del Carchi necesita respuestas concretas. Si el Gobierno no hace una respuesta seria para atender los requerimientos del pueblo carchense, seguiremos paralizados”, sentenció Guillermo Herrera, prefecto del Carchi. (DHL)

La Hora

Prefecta y consejeros de Pichincha aprueban “siembra y cosecha del agua”

#FlashBananero| “BUENAS NOTICIAS PARA PICHINCHA: Por unanimidad los consejeros de Gobierno de Pichincha aprobamos la conformación de un consorcio con Cotopaxi, Imbabura, Carchi y Chimborazo para siembra y cosecha del agua”, afirmó la Prefecta Paola Pabon en Tabacundo.

#ArticuloBananero| Moreno: “Es ridículo cuando descubrimos que una persona no es lo que había dicho”

El Moreno de hoy es la antítesis del Moreno de ayer. El de ayer, el del día, el de las sabatinas, el que nos invitaba a convivir con armonía, con humor y convicción para confirmar que junto a él y a Rafael íbamos bien enrumbados, labrando, desbrozando nuevos caminos, incluso contra las fuerzas de los reincidentes “atrasapueblos” que se oponían a todo. Y cuando las ganas ya le eran inaguantables, pues, le permitíamos que se nos escurra por los oídos sus laberínticos escapes cuánticos. A lo largo de seis años, llegó a ser querido. Se le depositó la confianza y la esperanza. Se creyó que él era el indicado para que tome la posta. 

El Moreno de hoy, el de la noche, el caballo de Troya, el que declaró su odio por quienes votaron por él, es vengativo, es un engaño. Es una metamorfosis sinuosa del amigo revolucionario que luchaba por las causas de las reinvindicaciones sociales, a ser su enemigo, su agorero del mal, su ejecutor y su verdugo. De ser leal, se serpentea a ser traidor. Del de la voz meliflua a ser el desentonado que gesticula palabras con su resentimiento anidado. Del que alabó a Rafael Correa como una leyenda, para luego con descaro declarar que la revolución fue “una gran pendejada”. Del vicepresidente que exaltó los incomparables logros institucionales, logros económicos y logros intangibles, como el autoestima, a decirnos que todo fue una farsa. 

De Moreno solo quedan palabras huecas. Solo quedan los despojos de un proyecto nacional, de una institucionalidad que ya daba dignificantes servicios sociales y representatividad en territorio. Que quede dicho de que lo hecho, a decir del constitucionalista, doctor Augusto Tandazo, es “una barrabasada” maquinada. No habrán millonarios contratos de publicidad que pueda “ensalzar” y “promocionar” la imagen de un hombre sin credibilidad y marchito. Se olvidan que cuando la conciencia manchada es pública, no hay nada que la redima.

¿Quién elogiará su traición? ¿Quién justificará que por el fin de llegar al poder, la traición es el medio?

El Moreno de hoy, el vivo, será igual que el Moreno de mañana, el muerto. El del hoy, por su comportamiento se ha ganado todos los epítetos por los que todos los traidores juntos han sido calificados en el pasado. Goza de la infamia y compañía de Judas, el que vendió a su Amigo y Líder; de Efialtes, el que  traicionó a su patria; de Brutus, el líder de la conspiración para asesinar al que un día, su tío, le dio la mano, dándole prominencia política; de Pinochet, el que días antes prometió lealtad, de Temer, el vicepresidente que traicionó a su presidenta, y que terminó en la cárcel. Entre ellos hay abrigo frio: la deshonra.

El Moreno de mañana, el muerto, será el ejemplo de no ser lo que él fue. ¿Qué millones de pobres en su impotencia y en su desesperanza podrán exculparlo? Es de imaginar que si él pudiese ver desde las tinieblas, testimoniaría de que en realidad en vivo él ya estaba muerto, ya había vendido su alma, y que la culpa, las manchas de sangre de Lady Macbeth, le eran imborrables. Dirán que ya hizo el mal, que ya hizo llorar, que arruinó vidas y que, por último, su muerte no tiene importancia. 


Y pensar, que de haber sido como aquél Moreno de ayer, el Moreno vivo hubiese pasado a la historia como el protagonista, como el líder que tomó la posta y profundizó las justas reivindicaciones sociales, de ver en el bienestar colectivo del prójimo, su triunfo. Precisamente de eso trata lo Político. Precisamente eso fue lo que se le encargó y no cumplió. No fue el tipo para esa altura. Por tanto, no habrán lágrimas para él. El Moreno, vivo o muerto, será el símbolo omnipresente de la traición.
                                                                              Luis Alfredo Castillo 
Prensa República Del Banano