La izquierda regresa al poder en Argentina luego del Macrismo Neoliberal

Hace poco menos de cuatro años cuando Cristina Fernandez de Kirchner pronunciaba su último discurso público como presidenta de #Argentina surgió un grito. En un restaurante de Buenos Aires, de manera espontánea, surgió un cántico que se convirtió en lema: “vamos a volver”.

Parecía una quimera en ese entonces, la victoria de Mauricio Macri inauguraba una ola de derrotas de la izquierda en toda la región. Hoy el cántico es una realidad y al artífice de eso es Cristina Fernández.

Pero, ¿cuáles son los aprendizajes que deja el triunfo del progresismo en Argentina? Son varios, el primero es que perder no siempre es mala noticia, a veces puede resultar mejor por eso de que “quien ríe último, ríe mejor”.

La derrota en Argentina permitió un reacomodo de fuerzas, una valoración constante del escenario político y sobre todo hizo recordar a la población la crueldad del modelo neoliberal.

La propia Fernández lo deja muy en claro, cuando en una entrevista con #RafaelCorrea para RT, emitida el año pasado, de manera muy lúcido augura un rotundo fracaso de #Macri.

Ahora se sabe, por ejemplo, que en Ecuador hubiese sido muchísimo mejor para el país una victoria de Guillermo Lasso frente a #LenínMoreno.

Lo segundo, pero lo más importante es la unidad. Fernández lo comprendió rápidamente por eso dejó la primera fila, que no significa abandonar la actividad política, porque apenas dos años después de salir de la Presidencia, se convirtió en senadora.

Consciente de que los medios habían afectado su imagen, especialmente con el discurso de la corrupción, Fernández cedió protagonismo, lo suficiente para alcanzar la reconciliación con antiguos aliados, pero también para tranquilizar a su base de apoyo dura, que sospecha de todo aquel que en el pasado la dejó sola.

Fernández colocó en primer lugar a Alberto Fernández, un cercanísimo colaborador del difunto Néstor Kirchner, pero con quien se distanció en su primer gobierno. Lo mismo hizo con Sergio Massa, quien quedó en tercer lugar en los comicios que ganó Macri.

Fue así como nació el Frente de Todo, una idea que esbozó Cristina Fernández apenas dejó la Casa Rosada. No fue la protagonista en la campaña, dejó que Alberto Fernández sea el personaje principal. De hecho, en la noche de victoria de las primarias ella se quedó en el sur del país; los festejos se los llevó el ahora presidente electo.

La victoria es de Cristina Fernández, fue ella la que mocionó a Alberto, fue ella la que cedió espacios y protagonismos, la que habló y calló cuando debía. Ahora ya puede festejar y gobernar.

¿Cuáles son los efectos en Ecuador? Más allá de la amargura y temores de la derecha, Moreno pierde un importantísimo aliado regional. Argentina ahora pasará a denunciar la represión desatada por el régimen, como ya lo hizo la ahora vicepresidenta electa en un tuit el pasado 15 de octubre. Allí criticó la persecución contra Paola Pabón y Gabriela Rivadeneira.

Y eso justo sucede cuando acaba de llegar al país una misión de la CIDH con el objetivo de documentar las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante las dos semanas de protesta contra el #gasolinazo. El entorno negativo se ceba con Moreno.

Fuente: Mesa Servida

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