#ArtículoBananero| ¡Yachay al borde del abismo! Por Ana María Pereira

Yachay al borde del abismo!
Así como un padre que, por lo general, quiere a todos sus hijos por igual y se identifica con padres que luchan por los suyos en otras naciones, también el verdadero educador, y lo digo por experiencia propia, empatiza con cualquier estudiante, se alegra con solo observar lo luchador/a y lo/a apoya -si es posible-, en su faena de tratar de aprender, prepararse y cumplir con alcanzar sus logros.
Cuando me enteré de la existencia de Yachay, lo comenté en la institución en la cual enseñé durante décadas. Ambas tienen como misión dar la oportunidad a estudiantes excepcionales, pero de escasos recursos, desarrollando al máximo su potencial. Es con gran pesar que las observo ser menoscabadas de su propósito académico: una por razones políticas y la otra por la privatización desatinada. Sin embargo, sigo acompañando los logros de sus alumnos y el esfuerzo de sus profesores. ¡Qué valientes!
Todo estudiante debería tener el derecho a una educación sólida. Pero si el/la joven sobresale por su capacidad intelectual o talento, ese/a estudiante debería ser alentado/a y apoyado/a, independientemente de su apellido y/o de la situación económica de su familia. Ellos son los ciudadanos por los que se cree que la inversión en educación rendirá en una mejor sociedad para todos. Estas oportunidades académicas como las que ofrece Yachay, convierten a sus estudiantes en verdaderos líderes para futuras generaciones.
¿Qué espacios sociales se les da a esos jóvenes, estudiantes brillantes cuyos apellidos familiares no tienen ninguna importancia en su medio? ¿Quién habla por ellos? ¡Cuánto desperdicio de capacidad y talento por el simple hecho de haber nacido en familias de escasos recursos!
Aquí se les está igualando el desnivel social del que provienen; y … a la vez, dándoles paridad de condiciones para que así, y por sus propios méritos, puedan competir con los que por la capacidad económica familiar ya hayan llegado al mismo nivel de competitividad.
No me sorprende que los profesores extranjeros en Yachay, valoren el capital humano ecuatoriano más que los propios rectores y autoridades universitarios nacionales. ¡Aplaudamos a los visionarios y fundadores de los Yachays que existen por el mundo! Han rescatado a verdaderos contribuyentes a su respectiva patria y al planeta.
¡Es una gran pena que se le esté cortando las alas al talento! Más allá de ideologías y de intereses políticos, ¿cómo es que se puede marchitar algo que es tan elemental y primordial a la vez: una educación sólida, excepcional en su talento y creatividad, la semilla que distingue a una nación de tantas otras. ¡Desarrollar a los excepcionales es un beneficio para todos!

Ana María Pereira-Castillo

Articulista

Prensa República Del Banano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s