#ArtículoBanero| Cuando la arrogancia tropieza con la esperanza Por Ana M. Pereira-Castillo

Nos comunicamos de varias formas y por diversos medios, siempre atentos al que nos escucha, nos mira y lee lo que escribimos. Unos nos tomarán literalmente mientras que otros, los que mejor nos conocen, descartarán cualquier intención de doble sentido, extrapolando lo que les gusta. Sin embargo, el comunicador sabe cómo llegar a su audiencia, escogiendo el tono y el léxico apropiados para lograr su objetivo.

Entonces uno se pregunta, por un lado, ¿con qué intención le gritaba el profesor universitario a su estudiante adulta sobre la ausencia de otra estudiante? ¿Lo haría con el mismo desprecio si fuera varón el estudiante? ¿Y… si fuera ella rubia de ojos azules y piel clara? De pronto se nos vino a la mente el inhumano trato del Huasipungo…, de la relación entre amo y esclavo. ¿Qué ejemplo le habrá enseñado este PhD en medicina a la joven que pronto ejercerá su profesión? ¿Por qué sorprenderse de que de igual forma tratará ella a sus pacientes? Y, por otro lado, hace pocos días fue entrevistado el candidato presidencial, Andrés Arauz. En realidad no fue una entrevista respetuosa, sino una trampa para desacreditarlo. ¿Con qué intención le preguntaba el entrevistador sobre precisiones intrascendentes de la Historia ecuatoriana? El candidato Arauz tiene a su haber nada menos: licenciatura en Economía y Matemáticas, maestría en Economía del Desarrollo y es doctorando PHD en Economía Financiera. ¿Con qué intención? Para demostrar que el licenciado en leyes y entrevistador es “superior en conocimiento” al tener la respuesta lista (posiblemente una polla), que seguramente ya la tenía antes de la emboscada. Los títulos de nada sirven si el propósito no es sino para vanagloriarse y ostentar importancia vacía.

Tanto el primero como el segundo, uno con su tono agresivo y el otro con su mezquina maldad, son fruto de una educación arcaica que confunden tamaño de memoria con capacidad crítica. Ambos valoran esas técnicas de humillación, a las que piensan tener derecho simplemente por la posición que ocupan en ese momento. ¡Cuánto trabajo por hacer tanto en la educación y la formación cívica como en la calidad de los voceros y su información en todos los medios de comunicación!

Dada la crisis de salud y la crisis económica, agravada por la propagación desmedida del virus, estos asuntos tienen prioridad y van a necesitar inmediata atención del nuevo gobierno. Al ganar, los candidatos de cualquiera que sea la lista, no deberán minimizar la importancia de reformar la educación y los educadores, así como el regreso a leyes de comunicación que responsabilicen al hablante o escritor en cualquier de los medios de comunicación. Los cambios son extremadamente necesarios e imprescindibles. En una Democracia se necesitan socios con las mismas prioridades y compromisos.

En una verdadera democracia, se alienta la participación y la voz del estudiante, se la valora y ocupa un espacio y tonalidad aprendida del ejemplo recibido en la institución que lo ha formado, no se la atropella y, mucho menos, se la humilla aplastándole el autoestima. En una verdadera democracia, la voz del entrevistador no debería nunca darse aires arrogantes, de percibida “superioridad” y, mucho menos, de malicia a cualquier que fuera su invitado, no debería bajar al nivel de hacer caer en una trampa, retando e irrespetándola, despreciando así la voluntad de los ciudadanos que hayan escogido a esa voz como su representante.

Las huellas del subdesarrollo siguen en el accionar de los que deberían ser un ejemplo para la ciudadanía. La verdadera democracia es horizontal en su accionar, aunque queden vestigios institucionales de verticalidad. Se necesita voluntad política con conocimiento y capacidad, compromiso tanto del sector público como del privado, leyes que promuevan cambios radicales de conducta aplicadas con justicia y responsabilidad: a dejar de señalar el culpable y a empezar a ser igualmente responsable en nuestro propio accionar.

Ana María Pereira-Castillo

Articulista

Prensa República Del Banano

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Holger Lara dice:

    Este articulo hace reflexionar, sobre la necesidad de realizar cambios sustanciales, donde la tolerancia, el respeto, el orden y la responsabilidad, deben primar, cuando de educación se trata. Sabiendo que el postrero puede ser el primero. . .También hace falta dosis de sencillez y humildad en todas las esferas sociales.

    Le gusta a 1 persona

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