#ArtículoBananero| Mi voto, mi poder, mi autonomía Por Luis A. Castillo

No esperaré a que otros luchen por mí, para gozar de mis derechos y de mis potencialidades. Soy de calle, de viajes y de estelas. Al hacerlo, estaría despojándome de lo preciado de mi existencia, mi poder, mi autonomía, mi conciencia. No esperaré a que otros ajenos construyan los laberintos de mi barrio, mi comunidad o mi país, a la que pertenezco y en la que quiero vivir. Resistiré a que el poder del más fuerte determine mi forma de vivir. No dejaré que nadie, absolutamente nadie, engendre, organice y proyecte en la vida, mis valores  y mis sueños.

No dejaré que otros defiendan o protejan mis derechos. Sería un acto de sumo egoísmo. Haré que esa lucha y la lucha por el más débil sea mi fundamento político. Acompañaré y uniré hombro con hombro para hacer con el compañero de todos los colores de piel, nutrido de habilidades y saberes, un mejor día, un mejor día de escuela, un día de buen trato en el hospital, un día de seguridad laboral, un día de excelencia, un día de guitarra y canto, un día de dignidad y justicia. Y ¿por qué no?, un día de locura, un día de amigos de vida, un día de chacota del ahora sin tiempo.

Seré consciente que mi subjetividad, el producto de mis andares, es única y que es siempre cambiante. Esa subjetividad sabrá adaptarse a las exigencias del momento, siempre consciente de que no vivo en un desierto sino en comunidad. Porque entre más lo haga, mayor su disciplina, mayor su carácter, mayor su ejecución de hacer las cosas naturalmente bien. Así, por este sendero, quizá el sendero menos caminado, trataré desde mi subjetividad vivir mi vida responsablemente, en comunión con otros, tratando que sea guiada por el análisis científico, pero respetuoso con las aproximaciones metafísicas; y, finalmente, por el discernimiento que mis facultades permitan mi despertar. Las decisiones serán solo mías. Mis actos serán mi responsabilidad. 

Evitaré que mi “sentido común” sea dictado desde fuera pero me acoplaré a las leyes dondequiera que esté. No seré uno más que se incluye en tener un conocimiento uniforme, dictado por los medios hegemónicos. Entenderé que si lo permito, la información de otros es la que moldea mi sentir, mi realidad. Haré que mi Libertad sea abierta, preñada de quizás, de tal vez… ojalá… no seré pensado por otros, ni permitiré que determinen mis gustos y mis valores. Que mis palabras, que mi denuncia, que mi indignación sea contra la injusticia y a favor de una ética de mutuo respeto y reciprocidad. 

No esperaré a que el mesías venga a inaugurar la Tierra Prometida, ni que se sacrifique dejando su bienestar atrás por el mío. ¡No observaré, me involucraré! No aceptaré el reino del más fuerte, ni me someteré a su justicia. La experiencia de vivir, solo ocurre una vez. Estoy vivo y en eso llevo ventaja. Recuerdo que hay esta gran posibilidad: “Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos”.

Luis Alfredo Castillo

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Prensa República Del Banano

#ArtículoBananero| Por el odio a Correa Por Luis A. Castillo

El gobierno de Lenín Moreno, delegado y presidido por un puñado de asesores, no cumple con su palabra. Hay un largo precedente que todo queda solamente en el rimbombante anuncio, porque nada se ejecuta en concreto. Sabemos que después de las promesas, lo contrario será verdad.

Veamos. No se cumplió con la promesa de profundizar el avance de la Revolución Ciudadana, incluso, después de firmar el Plan de Gobierno ante el Consejo Nacional Electoral, se impuso el programa económico del candidato perdedor, Guillermo Lasso. No se cumplió con la promesa de reinstitucionalizar al Estado para un mejor funcionamiento, hoy está resquebrajado, con bajísima aprobación. No se cumplió con la promesa de hacer una cirugía mayor a la corrupción, hoy se evidencia que al final los corruptos han sido ellos mismos: reparto de hospitales, carnets de discapacidad, INA Investment Corporation.Por tanto, si se prometió a los médicos posgradistas trabajo seguro y pago a tiempo, lo contrario es verdad.

Hoy salen a las calles a denunciar ante la nación que el acuerdo de junio pasado, con el gobierno nacional, no se ha cumplido. Hoy a los “héroes de las camisas blancas” de la Salud se les paga con la brutal represión, característica ya manifestada en el aciago octubre de 2019, el cual terminó en 11 muertes, 1507 heridos, 1330 detenidos, y con policías y militares armados hasta los dientes. A propósito, para equipar a la fuerza represiva hubo un generoso presupuesto.

Detrás del gas lacrimógeno y detrás del los golpes contra los médicos posgradistas, tenemos a un régimen que desgobierna a ciegas desparramando golpes como si fuese el juego de la piñata. Es un gobierno empantanado en su decadencia moral. Desde el presidente, la Ministra de Gobierno, autoridades de control, hasta el policía, no se rigen bajo la potestad de la ley. ¡No hay a quién acudir! La desconfianza cunde por todo el país. Cada cual hace su desmadre como su capricho dicte. Todo vale. 

Y es que el desmadre tiene consecuencias directas en la vida cotidiana del ciudadano, y nada más que en la economía. Al parecer, Moreno y cogobernantes no dejarán la mesa servida, incluso, como vamos, muy posiblemente acabaremos hasta sin mesa. La economía decrece y cada día va de mal en peor. No hay flujo de dinero, dicen empresarios y ciudadanos. Las ventas al por mayor han bajado considerablemente. La dueña de una empresa mediana de telas evalúa la situación: “no hay demanda, no compran, no hay trabajo. Tenemos clientes todo el día, pero de ventas pequeñas, de personas que están queriendo buscarse la vida haciendo manualidades, o ciertas cositas para vender. Eso es un indicador de que no tienen entradas y quieren comenzar, si hay suerte, a hacer algo. Con la mala llamada Ley de Apoyo Humanitario, se trabaja 6 horas y no se sabe que más se tendrá que ir ajustando. Cada día hay más desempleados o aceptando trabajar en las condiciones que sea. Y como siempre, hay los que se aprovechan de la necesidad y quieren sacar provecho”.

Al mismo tiempo, el transeúnte que camine por el centro de cualquier ciudad se percatará que los almacenes están vacíos. Muchos negocios están liquidando y otros ya han cerrado. En las calles cada vez más personas pidiendo caridad y la delincuencia a la orden del día. Personas de un nivel económico medio, de un nivel de vida cómodo, se han dedicado a ventas de comida y en todo lo que puedan. Y para colmo de los colmos, muchos niños no pueden ni podrán estudiar este año, jóvenes que van a la universidad estatal, pero que no consiguieron cupos, dejan de estudiar, con la esperanza de poder hacerlo el próximo año. Eso sí, los bancos ligeros ofrecen “la soga al cuello al hogar ecuatoriano” para ofrecer préstamos que, al final, del desespero por dar educación a los hijos, nuevamente se aprovechan para incrementar sus ganancias.

Tal es la situación que en twitter apareció un comentario:”Uno de mis amigos anticorreistas me acaba de decir que está pensando votar por Andrés Arauz. Pero si tú odias a Correa le digo. Y él contesta: “no tengo camello y estoy endeudado, es el odio que más caro me ha salido…”.

Recordemos la confesión del mismísimo Guillermo Lasso: los “economistas al comienzo del gobierno de Moreno decían”: “no importa, hay que neutralizar a Correa desde el punto de vista político aunque nos cueste la economía”. Aunque nos cueste la economía. En eso sí cumplieron. Ahí tenemos el desastre: represión, sufrimiento, pesimismo y desesperanza. Por el odio a Correa sacrificaron a un pueblo entero.


Luis Alfredo Castillo 

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Prensa República Del Banano

#ArtículoBananero|Arauz/Rabascall: “condenados a vencer” Por Luis A. Castillo

Hay la gran posibilidad de que el próximo presidente y vicepresidente de la República podrían ser el binomio Andrés Arauz y Carlos Rabascall. Las encuestadoras son inequívocas al dar a Arauz un amplio margen en la lid electoral. Sin embargo, en un país sin institucionalidad confiable, sin garantías procesales y sin un Código de la Democracia que se respete, la esperanza pronto se desvanece al darse uno cuenta de que, a partir de la traición de Moreno, toda triquiñuela es posible si se trata de contener el regreso de la Revolución Ciudadana. No se necesita ser elegido para gobernar o para imponer un plan de gobierno por el cual la voluntad popular no dio su aval. 

En medio de esta incertidumbre, bien sabemos que las elecciones de febrero serán tan definitorias como las del 2006. Será el regreso a la partidocracia, tal cual lo estamos viviendo con este régimen dictatorial, si se elige a Guillermo Lasso. O será el regreso de la Revolución Ciudadana, para reconstruir, para crear empleo, para continuar con los aciertos, si se elige a Andrés Arauz. Vale resaltar que no solo se trata de recuperar la economía y su elemento dinamizador, el Estado, sino de salvar vidas. Si algo se aprendió de la pandemia fue que sin un sistema de Salud público,  accesible y abastecido, nuestras vidas corren peligro. Y en un escenario post pandemia, tener a un presidente enemigo de lo público, no nos conviene. 

Con Lasso se seguiría el mismo rumbo a la pobreza que se vivió antes del 2006. Se impondría un gobierno aún más neoliberal. Se llevaría a cabo la privatización de los bienes del Estado: el IESS, la Salud, la Educación. Seguida por la reducción de impuestos para las élites, por la desregulación en beneficio de los opulentos para el efecto de incrementar el acaparamiento masivo de la riqueza. También se proseguiría con el agresivo achicamiento del Estado, con la  precarización de los derechos laborales y con la consiguiente reducción de los servicios públicos. La meta final, en suma, es dejar que la mano invisible del mercado opere sin contrapeso alguno. 

Es un cuento recurrente. El modelo neoliberal no ha cumplido con las promesas de reducir la pobreza y de ampliar libertades. Solo ha logrado indolente pauperización. Y cuando les es necesario, operan la cruenta represión política. Aún recordamos que Moreno, distraído por la novelería de sonar progresista, pomposamente anunció la improvisada fórmula: “gobernar con la derecha y repartir con la izquierda”. ¿En qué terminó? ¡Nada! Nada para el beneficio del pueblo y todo muy bien para el de los ricos! 

Ya vemos en las calles ecuatorianas a gente pidiendo ayuda. Cuerpos deambulan con hambre, ya sin Patria. Un niño vende limones en la esquina, su madre amamanta angustia a su bebé. Es una patria de desposeídos. Más claro, después de la demagogia: la política económica de Moreno, Lasso y Nebot ni fueron productivas ni repartieron. Lo que sí se repartió fueron los hospitales, ahora conocido como la más deshumanizada y escandalosa corrupción. Pronto se querrá que sea olvidada, que quede en la impunidad. Esto es, solo hasta que regrese la Revolución Ciudadana en la presencia de Andrés Arauz y Carlos Rabascall, y poner fin a la estafa. 

Arauz y Rabascall son  la continuación de los diez años, llenos de logros materiales y de concientización social, de amor propio, de auto estima. Se lograron resultados positivos en inclusión ciudadana y que, por tanto, posicionó a Ecuador como referente internacional. Se priorizó al ser humano sobre el capital. Se optó por la opción preferencial por los más pobres, postergados y desvalidos. En cada necesidad se afirmó la vida. Se fortaleció al Estado como ente regulador y distribuidor de la riqueza nacional, sea por el incremento de impuestos progresivos, el que más tiene más paga, o sea por la entrega de servicio público, digno y de mejor calidad. Se priorizó la Educación, se amplió y se repotenció la Salud pública y universal. Se vivió el mejoramiento en la calidad de vida, e irreversiblemente se empoderó a la ciudadanía. Palpó en cuerpo y alma que sí es posible vivir más dignamente.

He ahí el panorama a elegir: a un Lasso, viejo representante de la banca y de los poderes fácticos, o a Arauz, joven, conocedor de lo que hay que hacer para seguir el camino hacia la ansiada justicia social.

Luis Alfredo Castillo

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Prensa República Del Banano

#ArtículoBananero|¿”Los correístas no son buenas personas”? Respuesta a José Hernández Por Ana M. Pereira-Castillo

¿Es Ud. psicólogo, psiquiatra o sociólogo, Sr. Hernández? Me pregunto con qué autoridad escogió como título: Los correístas no son buenas personas. Para llegar a esta conclusión, debe haber hablado con todos los correístas….y hay muchísimos dentro y fuera del Ecuador. ¡Conmigo Ud. no habló!

Los que me conocen, no me asocian con intransigencia, sino con perseverancia, característica que en ese artículo suyo Ud. atribuye a los correístas, ¡como si eso fuera un defecto! Una de las cualidades que cualquier empleador busca al leer carpetas, para cualquier puesto, es precisamente averiguar si el candidato es perseverante.

A mí me encantan los debates. Con ellos he aprendido mucho tanto de personas de izquierda, como de centro, como de derecha. He dialogado con gente de todo nivel socio-económico, sin despreciar el conocimiento o falta de ello. También he conocido a algunos intransigentes, y cuando se apoyan en estadísticas y en hechos los incluyo en mi diálogo. Caso contrario, para qué desperdiciar el tiempo escuchando un disco rayado.

Me sensibiliza defender a los pobres, no porque lo haya sido, simplemente por las oportunidades que he tenido en la vida, pero porque conozco a muchísimos más pobres que ricos y son gente bien buena, con valores y aspiraciones, agradecidos de lo poco que tienen, gente que deja de comer para recibir bien a otros. He sido muy bien recibida por pobres en Colombia, México, Cuba, Ecuador, República Dominicana, Perú, Panamá, Venezuela, Puerto Rico,Inglaterra, Escocia,Estados Unidos, Canadá, Mozambique, Marruecos, España, Portugal, Grecia, Francia, Holanda, Suiza, Bélgica, República Checa, Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Malasia, Vietnam, Macau, Hong Kong y China. No conozco a todos los pobres de esos países, pero a los que conocí, vi algo en común en ellos: una humanidad inmensa. Es la perseverancia la que les ha alimentado, no los esfuerzos de políticos de cada uno de sus países, a pesar de que en algunos, las políticas de estado se comprometen con la redistribución de la riqueza.

Déjeme ampliar un poco más lo que significa optar por la defensa del desvalido. A diferencia de lo que usted profesa por medio de sus artículos de opinión, es que usted,no tiene otra frontera que su propia existencia. Usted se quedó estancado en la lógica cartesiana del “pienso luego soy”. Pero ahí su existencia se queda, varada en su ensimismamiento. Usted es, los demás no son. Los demás no cuentan, son las consecuencias no intencionadas que el capitalismo deja atrás. Yo en cambio, trato cada día de ampliar mi frontera, y al hacerlo, veo que la vida no solo gira alrededor mío, sino que hay otros y entre ellos el Otro. El Otro, el desconocido. El Otro que extiende su mano para ser tomado en cuenta. El Otro es Yo. En el Otro descubro mi vocación para con los demás. Es el Otro que llama a que yo sea profesora, enfermera, ama de casa… para ser el prójimo que dio la mano en el camino. Compenetrarse con el Otro es querer luchar juntos por una mejor democracia, por un sólido e inquebrantable Estado de Derecho, por una economía distributiva que cada día productivo, afirme la vida. ¡Yo, por eso, soy correísta!

Al contrario de lo que Ud. piensa, los correístas somos de gran diversidad racial, religiosa y socio-económica. Lo que nos une es la solidaridad por causas que jamás habían sido militadas por voluntad política como la que tiene Rafael Correa. La furia partidista de la que Ud. habla es el anhelo por luchar por y para gente que ha sido vulnerable desde que Ecuador se declaró República. ¿Conoce Ud. la Historia del Ecuador? ¿Por qué entonces siendo país petrolero, no tenía infraestructura antes de la Revolución Ciudadana? ¿Lo ha entrevistado Ud. a Rafael Correa para averiguar su opinión sobre posibles errores? ¿Acaso no lo escuchó Ud. a él pedirle perdón al pueblo ecuatoriano por haber creído en Moreno?

Ana María Pereira-Castillo

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Prensa República Del Banano

#ArtículoBananero| ¡Correa: más vigente que nunca Por Luis A. Castillo

El burdo circo montado por Lenín Moreno y sus resbaladizos acólitos llegó a su fin; eso sí, con la sentencia ejecutoriada contra Rafael Correa y otros inocentes. Los mercenarios puestos a dedo se salieron con las suyas. Para eso sirvió la traición, con su retahíla de subsecuentes golpes de estado blando, causada por la ilegal consulta popular de febrero de 2018. Voluntad que engendraba la consigna letal: inhabilitar a Rafael Correa y proscribir su participación política en las próximas elecciones, sin importar la violación de la norma constitucional. De lo contrario, bien lo sabían y lo saben, que el apoyo del electorado a Correa es imparable, es ajeno a subterfugios hechiceros o malicias  judiciales.

Si la inhabilitación de Correa era el objetivo, para que la Revolución Ciudadana no retome el poder, ahora empieza lo más difícil: enfrentarse a un electorado indignado, empobrecido, abandonado y desesperanzado. ¿Cómo la derecha podrá convencerlos que ella, representada por Guillermo Lasso, sí, el banquero del feriado bancario, es la única alternativa, cuando es demasiado conocido que quienes han co-gobernado con Moreno han sido Guillermo Lasso y Jaime Nebot. He ahí el problema: no podrán frenar ni inhabilitar la voluntad de un pueblo indignado. Así como Moreno no podrá lavarse la sangre de la traición, tampoco el delicado y frágil matrimonio de la derecha podrá ocultar su complicidad. Es pertinente el adagio: “Todo aquel que obra mal, al final le irá mal”.

Es un electorado Indignado con todo su derecho, porque objetivamente Lasso y Nebot también han sido los arquitectos del desastre. Su obra ha sido dejar el país en soletas. Veamos: economía, en caída precipitada; deuda externa, duplicada; desempleo, por los cielos: pobreza media y extrema, en aumento. Educación y Salud, debilitadas; empleados públicos, impagos; Gobiernos Autónomos Descentralizados, sin liquidez. Y para colmo, después de tres años y medio, la muletilla de culpar a Correa, aupada por los medios difamadores, ya no convence.

Es un electorado indignado porque en medio de la desesperanza, de la pauperización, se desata a la vista de todo el país la más despiadada corrupción, sin importar la pandemia, el dolor por los muertos de amigos y parientes, el dolor de estómago debido al hambre. Situación que según la encuestadora Click Report ha generado sentimientos de “miedo, enfado, irá, asco, disgusto y tristeza”.  

Pero en la realidad del paraíso de tontos, la indolencia es escalofriante. En medio del desastre económico vemos cómo de manera descarada y avara la banca reporta utilidades multimillonarias en medio de crisis económica y sanitaria. No hay duda que han sido tres años y medio de bonanza para los ricos. No hay duda de que hemos regresado al país de la desidia, de la inequidad, de la represión, del cinismo.

El electorado, el mandante, pronto ajusticiará los atropellos, los abusos, el robo y la corrupción. Sin revanchismo, pero cada delito deberá ser investigado y, por el bien del país, los culpables tendrán que ir a la cárcel. No permitirá que con Lasso se siga cuatro años más de este gobierno enemigo de las mayorías. Será tiempo de frenarlo o nos vamos al precipicio.

Ya se avisora el día. La injusticia cometida contra Rafael Correa deberá ser el elemento precursor para seguir día a día en nuestra lucha. Nuestra indignación se convertirá en voto y ese voto será para construir una democracia participativa, con nuestros tonos, sabores y colores. Continuaremos con el trabajo de los diez años en donde cimentamos los primeros peldaños, invirtiendo en obra social, con excelentes resultados. Allí primó el pago de la deuda social y la visión de aglutinar una mayoría unida. Sabemos que sí es posible transformarnos en una sociedad más equitativa y solidaria. “Hoy hay que superarnos”. Iremos más allá. Esa es la tarea. ¡Esa es la esperanza!

Luis Alfredo Castillo

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Prensa República Del Banano

#ArtículoBananero| ¿El derecho a mi opinión? Por Ana M. Pereira-Castillo

¿Cuál es el problema con nuestros derechos en una democracia? No sabemos exactamente cuándo el nuestro termina, y el del otro empieza. ¿Por qué en Ecuador, lo primero que hizo el gobierno de Moreno fue cambiar la ley de comunicación? La prensa que seguía libremente mintiendo sobre Correa y su gobierno, logró engañar a los ecuatorianos de que no había libertad de prensa. Internacionalmente, se sabía por qué lo decían y no se lo creía. La ley de comunicación no eliminaba la libertad de expresión. Impedía al que quería difamar, mentir, y criticar al estilo de Fox News. ¡Eso sí, ser periodista con responsabilidad basándose en hechos verídicos y comprobables!

La única forma de enseñar al que le gusta opinar, escribiendo o hablando, es de tener leyes de comunicación que sancionen al que se da el lujo de decir lo que le viene en gana. Hasta la opinión personal, a la que todos tenemos derecho, debería ser una conclusión proveniente de un análisis con hechos comprobables de fuentes fidedignas. Caso contrario, esa opinión es mentira, chisme y cuento. Todo eso va quedando en la psiquis del/de la que no tiene tiempo, o/ni le interesa averiguar que lo que brota de sus labios es puro veneno y maldad. Unos lo hacen por pasatiempo social, ya que nada más de constructivo tienen en su vida. Les gusta seguir perteneciendo al grupo en el que siempre se han desenvuelto. Otros consumen, rumiando cada palabra de los primeros, aseverando que “ algo debe haber de verdad” en lo que escucharon, puesto que salió de un fulano muy respetado en la ciudad, o de haberlo escuchado o visto en la cadena de radio y/o televisión popular en su medio. Todo esto es vivir en el subdesarrollo de la desinformación. Así no sale nunca un país del subdesarrollo. Así cada vez lo hunden más esos que son “tuertos en tierra de ciegos”.

Un buen amigo una vez me dijo que le gustaban mis artículos de opinión pero que no los compartía cuando yo tenía en el nombre de Rafael Correa o Jorge Glass o de otro correista. Siempre he tratado de ponerme en los zapatos de otros; y, comprendo que al vivir en ciertos medios donde se tiene que sobrevivir, optando por auto-silenciarse aun cuando comparten una opinión es una forma de sobrevivir. Se sigue manteniendo el statu quo porque la vida es más tranquila. ¡Entiendo! ¡Nada cambia! Por otro lado, lamento el encarcelamiento social al que se someten; suelen ser los primeros en defender el veneno de la prensa corrupta y las opiniones infundadas de sus propios vecinos y amigos.

Me acuerdo cuando recién empezó este gobierno con toda la cantaleta, y alguien me preguntó si había escuchado del caso Balda. Ahora después de tanto que se escribió y se dijo de este caso que ha caído, y para vergüenza no sólo de la justicia del Ecuador sino para todo el/la que en esto creyó, me gustaría hacerle la misma pregunta: ¿has oído hablar del caso Balda? Mi segunda pregunta sería: ¿qué aprendiste? Mi tercera pregunta, ¿crees que en la psiquis de cada ecuatoriano que escuchaba a diario las calumnias se les borraron las falsedades? Y mi última sería: ¿le vas a devolver a Rafael Correa y a su familia lo que ellos gastaron para demostrar su inocencia?

De igual forma, se ha encarcelado a Jorge Glas, un vicepresidente elegido por el pueblo, un hombre inocente. ¿Cuáles son las pruebas contundentes más allá de las de las pruebas de “la fuerza de las circunstancias”? ¿Acaso tener a un tío que no haya cumplido con sus obligaciones como ciudadano, es suficiente para encarcelarlo al sobrino? A pesar de que hayan grupos que lo apoyan desde afuera, Jorge Glas no puede defenderse desde la cárcel dentro  del país como si estuviera afuera. ¿Cómo les devolverán los ecuatorianos que con el estado lo acusaron de culpable? ¿Cómo le pagarán a Jorge Glass y a su familia los años de sufrimiento y ausencia de su hogar? Espero que cuando haya una verdadera justicia no se pongan a llamarla venganza. No hay que dejar en la impunidad a nadie. No se trata de perdonar aquí, se trata de justicia.

Ser inocente en Ecuador no significa ABSOLUTAMENTE nada hoy. Este triste hecho debería atemorizar a todo ecuatoriano. Si la misma justicia se le aplica, peor si es de partido político contrario, y si lo quisieran eliminar del panorama político, igual sería su destino.

No es necesario tener un PhD ni en leyes ni en política para darse cuenta de la raíz de todo el veneno. Ni a la Constitución se la respeta. Y lo que sí se oye a los que empiezan a temer es que “la verdad llega aunque tarde”. Bueno, cuando llegue la verdad, ya se habrá hecho muchísimo daño a los inocentes involucrados en las calumnias. ¿Y qué de los jueces y políticos que dejan destrozado al país? ¡Demasiado tarde! Se habrán huido con los que los protegieron, a rascarse la panza al sol, con lo que saquearon del país y escondieron en paraísos fiscales. Esos sí, no solo no construyeron nada, sino que dejaron sembrando odio y destruyendo todo lo que se construyó en apenas una década.

¡Qué lástima que habiendo inteligencia y creatividad en el país, solo tengan el poder unos pocos, los mismos de siempre! La República Bananera que regresó al estado de antes: seguirá siendo servidora de Washington, si no hay cambio radical dando continuidad a un proyecto nacional antes elaborado. Lo siento por mis familiares y amigos, aún cuando no me apoyan con sus likes. No escribo para que me apoyen. Lo hago por denunciar injusticias, ya que no le temo ni al que dirán ni a la “Justicia “ Nacional. Creo en mi deber de ciudadana de este planeta: de ser solidaria con los inocentes, pelear por la justicia del ser humano, de los animales y del planeta. Mi bienestar depende del de los demás.

Ana María Pereira-Castillo

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#ArtículoBananero| Los florindos: mis vecinos, mis amigos, mis adversarios Por Luis A. Castillo

Los florindos de hoy son los mismos muchachos y muchachas que solo ayer se los veía tambalear entre la línea de la pobreza y la clase media baja. Eran hijos del maestro de escuela, del carpintero, del electricista. Jugaban en las plazoletas, sin zapatos o con zapatos destartalados. Coleccionaban acuciosamente cromos de sus héroes ficticios. Veían películas sobre la mafia italiana, o de vez en vez, cuando ya les era irresistible se escurrían a ver películas semi porno protagonizadas por la insaciable Isabel Sarli. Tocaban un instrumento musical, ya con ese instinto de rocola, de recibir para dar. Se perfilaban para ser presidentes de curso, o para ser ágiles a cometer el mandado, o trapacerías de todo tinte. Algunos hasta tuvieron la suerte, o desgracia: llegaron a ser dueños de bancos o presidentes de República. Así se hicieron ricos y así nos han gobernado.

Eso sí, hay que recalcarlo, que lo del pasado, para ellos, queda blindado. Hay que ocultarlo. Ayer se los veía como “chusma”, se los conocía en el vecindario en que vivía todo: sufrimiento,necesidad, roto, descosido y zurcido. Eso sí, los florindos están condenados a no ser libres, a mirar hacia arriba con zozobra, a ser los pobres entre los ricos.

Hoy, los florindos, después de librar sus propias batallas, se los ve con micrófono en boca, escribiendo pautados pedidos a la carta, en cargos de ministros, repartiendo cuotas de poder, o recibiendo votos para evitar juicios políticos, hasta el colmo de llegar a ser secretarios esbirros, o “consejeros” de la presidencia. El objetivo: encaramarse al poder, o al menos tener roce social, o pescar una fotito, que les será de usufructo, con los que han forjado su admiración. Su meta final de arribismo supremo, es ser servicial con los que ejercen el poder, es ser “los recaderos de la oligarquía”. En su mundo son personas ‘realizadas’ y están dispuestas a hacer lo necesario para mantener su condición y la de sus aliados. Y si hay que hacer desaparecer políticamente al adversario, azuzan a los incautos a votar por su patrón de la derecha oligárquica o para presionar a jueces que fallen a su gusto. De lo contrario, los jueces son blancos de amenazas de linchamiento mediático.

También hay los florindos vecinos y amigos adormecidos que, como antenas repetidoras, se encargan de proliferar mentiras, confabulaciones que al encararlas con la realidad se desvanecen. Caso puntual. Proliferan la mentira de que Andrés Arauz confiscará el dinero de los ecuatorianos. De pronto, como si nada, proyectan la idea de cómo si los ecuatorianos, en su mayoría, tuvieran cuentas en paraísos fiscales. Activan la alarma y los florindos pequeños, aquéllos que están en búsqueda de notoriedad, en tropel salen a zumbar encarnados en mosquitos, moscas, zancudos y avispas. Anuncian muy suelto de huesos, que los socialistas chavistas correístas, pretenden incautar los ahorritos. Y repetirán sin ninguna prueba, las mismas infamias y mentiras de ayer de ese libreto empolvado e ineficaz.

Pero también hay los florindos de a pie. Son ineludibles. En carreteras de primer mundo, de asfalto y de concreto, mientras han viajado, desvaloran que ahora sí el transporte es más rápido y seguro. Entretanto, en hospitales acreditados internacionalmente, ellos sí se han operado y han recibido el cuidado que antes era solo quimera. Además, en Escuelas del Milenio, tan modernas como las de países ricos, han preparado a sus hijos para luego, en base al mérito académico, becarlos a las mejores universidades del mundo. Por último, en su empleo público, eran mejor pagados y a tiempo. Ante las interpelaciones, del porqué han negado lo evidente del avance del país, no ha faltado su desdén: los correístas les han sido “populistas”, “borregos”, “fanáticos” y “ciegos”. ¡Eso sí, de la radio, prensa y televisión han repetido como “borregos” todo el mantra anti correísta y se sienten bien informados por “la prensa libre e independiente”.

Luis Alfredo Castillo

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#ArtículoBananero| La “irradiación” de Correa sobrepasa el 10/20! Por Luis A. Castillo

Lo absurdo ocurrió y no sorprendió. Podrán tener la “justicia” a su antojo, pero no tendrán la verdad. Han condenado a un hombre inocente manipulando el artificio de “pruebas” forjadas, violando en cada instancia el debido proceso con el fin de inhabilitar a Rafael Correa, el adversario con envidiable apoyo popular, a miras de las elecciones presidenciales de febrero 2021. Sabemos en su debido contexto lo que cada palabra significa: consigna, dedicatoria, selectividad, celeridad, calendario judicial vs calendario político, el cuaderno trucho de Pamela Martínez, los 6.000 dólares, el “influjo psíquico” o, para variar y amainar la mofa, “la influencia cognitiva y volitiva”.

Son palabras que narran el desarrollo de la confabulación. Incluso haciendo ovación a la burla, la fiscal Salazar sostiene que pudo entrar y leer la conciencia y voluntad de Rafael Correa. Es decir, pudieron ver los rayos que Correa “irradió e influenció en el fuero interno para hacer que “ministros y secretarios”, cometan el delito: solicitar dinero a los contratistas. ¿Se ha oído tamaña barbaridad? El fallo nuevamente en materia jurídica hace al Ecuador el hazme reír del mundo. Solo en Ecuador se pronuncia este tipo de condena. Eruditos del derecho penal afirman que: “La conciencia es un libro cerrado en dónde ningún juez de la tierra puede leer”, excepto Diana Salazar y jueces.

Con el fallo se pone fin a la pantomima política. Pero más allá de afectos o desafectos, la justicia vengativa, la justicia del Lawfare, la inédita persecución política no termina con Rafael Correa, seguirá contra otros actores políticos correístas. Más allá, por medio del influjo psíquico mañana podría ser cualquiera. No olvidemos que la amenaza dictatorial del Secretario de la Presidencia, Juan Sebastián Roldán, está en marcha.

Han condenado al presidente que redujo la pobreza e implantó estructuras de inclusión social, las cuales solo ayer eran aspiraciones lejanas. Precisamente por incorporar a millones de pobres e indigentes al bienestar social, las élites no lo perdonaron porque atentaba contra el statu quo. Les fue insoportable pagar los debidos impuestos, reducir la evasión tributaria, ver dignificar a la empleada doméstica, tener acceso gratuito a una mejor educación y salud. Ahora sí harán todo para impedir el regreso de la Revolución Ciudadana.

Entonces no es gratuita la afirmación recogida por la encuestadora Click Research al preguntar: “¿quién ha sido el mejor Presidente del Ecuador?”. La mayoría responde: Rafael Correa. Eso tratándose de una encuestadora para nada correísta. Para colmo el entrevistado, Francisco Romero, remata: “Hay que entender por qué Rafael Correa es hoy uno de los líderes con mejor imagen…”. Rafael Correa tiene más de 34% de apoyo. Suficiente para frenar la celebración de vanos triunfalismos.

Es infantilismo político pensar que sin Rafael Correa el correísmo pronto sería un acto de “nostalgia”. Caen en el error que la Revolución Ciudadana es solo Rafael Correa. El correísmo obviamente es más. Es más que períodos presidenciales de cuatro años. Abarca horizontes más amplios. Con Arauz hay que sumar a lo logrado, hay que implementar el ya concebido proyecto nacional: a partir de la riqueza que tenemos; la voluntad con conocimiento que nos empodera; y con la convicción que, al final, es para el bien colectivo. Asimismo, es infantilismo político pensar que porque han sentenciado a Rafael Correa es el fin de su vigencia política. Alardean sus adversarios al soñar que: “Es su muerte reputacional y el fin de su carrera política”.

Las fuerzas retardatarias podrán inhabilitar a Correa, temporalmente, pero no podrán proscribir la voluntad de un pueblo. Correa no solo está en Bélgica. Correa está en el corazón de un pueblo humilde que pide su regreso. En la voluntad del pueblo no habrán lacayos, ni esbirros, ni oligarcas que lo impidan, porque los humildes, los aislados, los postergados somos más. “Por las obras serás juzgado”, sentencia la Biblia. Las obras por todo el Ecuador avalan el trabajo hecho por la Revolución Ciudadana. ¡Volveremos!

Luis Alfredo Castillo


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#ArtículoBananero| Rafael Correa es inocente Por Luis A. Castillo

Moreno y sus secuaces complotaron para impedir el retorno de Rafael Correa en las urnas. Para tal efecto se ha montado la patraña más vil que el humano pueda confabular contra su enemigo: el de involucrar falsamente por un crimen no cometido, como acaba de denunciar Raúl Chicaiza, ex agente de inteligencia. Éste declaró que nunca hubo secuestro de Fernando Balda y que hubo “presión política” para involucrar a Correa y así obtener rebaja el la condena. De no ser así, en la voz de Julio César Trujillo: “guambra, tú tienes que hacer esto o sino te vas nueve años”.

La denuncia de Chicaiza confirma lo que Correa nos viene advirtiendo desde el inicio de esta farsa. Según Chicaiza, los que instrumentaron la trama son Lenín Moreno, Santiago Cuesta, Julio César Trujillo y Fiscalía. Siendo así, fue un bochornoso acto de venganza, que solo una infame voluntad humana podría llevar a cabo. No hubo secuestro. Rafael Correa es inocente. Pablo Romero es inocente. Más allá, en el caso Sobornos 2012-2016, se sentencia a Rafael Correa a ocho años de prisión por “autoría mediata por instigación a través de influjo psíquico”, para cometer el delito de cohecho. También se lo acusa de haber recibido en su cuenta bancaria 6.000 dólares, a lo cual Correa ha desmentido, alegando y dando pruebas de que fue un préstamo que se pagó “hasta el último centavo”. Por último, la “prueba madre”: “un cuaderno escrito en 30 minutos en vuelo de avión por Pamela Martínez”. En suma, es obra de una perversa confabulación de aprendices improvisados. ¡Seis mil míseros dólares! Dificilísimo creer cuando es de conocimiento público que dejó joyas en Carondelet por millones de dólares. ¡Es tiempo cuántico en donde lo absurdo supera la realidad!

Y todo esto por el enfermizo odio, por una rivalidad sin frontera, o, por último, por la envidia, por la envidia que conlleva el resentimiento, la inferioridad, la maleficencia, la pobreza de espíritu de Caín para con Abel. Desde el inicio Moreno ensambló la campaña de difamación contra Correa. Los medios hegemónicos y otros de menor pelaje, la azuzaron y la magnificaron sin empacho y dictaron sentencia. Ahí sí, para los lambiscones, Chicaiza decía la verdad, era el hombre valiente con amor de patria. Hoy cuestionan su palabra. Es un claro caso en donde el fin justifica los medios.

Al aterrizarlo en lo personal, ningún ecuatoriano está exento de ser señalado como enemigo y ser acusado de falsedades. Se concluye que si esto se hace a ex mandatarios, fácil sería hacerlo contra los “Juan Pueblo”. Entonces, estamos  indefensos en la ausencia de un Estado de Derecho, en donde el garrote del más fuerte es la cárcel del otro. Todo vale. No se respeta la ley. Las autoridades quebrantan el orden constituido. La venganza se nutre en la cizaña, en la dedicatoria, en la selectividad afrentosa.

Pero no pudieron borrar del imaginario popular el cariño por Correa. Tanto ha sido el agravio contra él que el pueblo lo reclama y lo defiende como suyo. Por algo la derecha se une. No es por patriotismo. Los “patricios”, quienes se creen dueños del poder político, nos tienen  miedo. No quieren que el “populismo” regrese a impedir las acostumbradas prebendas de privilegios. Saben que los votos no les alcanza. Por eso los enemigos, en desazón, se ven obligados a unirse y a curar heridas de repudio. Se ven amenazados por la ola de la primera fuerza política, el correísmo, y más adherentes coyunturales. Saben que estamos hastiados de este gobierno de Moreno, en el que co-gobernaron en el desastre imponiendo su plan económico y político: el movimiento CREO y Partido Social Cristiano.

Y también miedo, hay que decirlo, no es secreto, porque en cuanto a eficacia de organización política, el correísmo es una imparable maquinaria electoral. Lo mismo no se puede decir del insípido Lasso quien se ha caracterizado en ser, políticamente, su propio enemigo. No hay duda, los desaciertos de Moreno y co-gobernantes han sido los mejores aliados de Correa. Bien decía Juan Domingo Perón, cuando se lo interpelaba de cómo volvería al poder, decía: el enemigo se encargará. Palabras proféticas. Hoy Correa regresa multiplicado en Arauz y millones más. Querían nuevas caras, gente joven, conocedora, visionaria y dinámica, es decir, el ansiado cambio generacional, ahí lo tienen, y para largo,  la Revolución Ciudadana se ha hecho presente.

Luis Alfredo Castillo

Articulista

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#ArtículoBananero| Romo siendo Romo: del helicóptero al barranco Por Luis A. Castillo

El “new look” de María Paula Romo será efímero, lo mismo será con el cambio de nombre de su ex movimiento político, de Ruptura 25 a Construye. Lo que sí quedará para la historia es su gestión desacreditada, marcada por la obsesión por el poder. Entre otros desaciertos, será por el reparto del país, por el notorio contubernio con la Fiscal General para cometer la venganza contra el correísmo, y por la violencia del estallido social de octubre. Su carrera política puede tirárselo al tacho de basura.

¿Qué pasó? Es la altura, y detrás de la altura es el influjo psíquico malévolo responsable del aparatoso despeñadero de la Ministra de Gobierno. De la altura del helicóptero sólo queda el vértigo y la náusea. ¿Cómo pudo descender tan bajo y tan precipitadamente? El responsable es el desenfrenado deseo por el poder.

No le importó un bledo poner a su disposición los bienes del Estado para su capricho. En efecto, sin que nadie la frene, porque supuestamente no tenían dinero, usó el helicóptero para “fines prácticos”, ese fin de semana carnavalesco. En la cúspide del poder nadie la topó. Se había endiosado. El poder la emborrachó y se auto coronó para volverse el poder encarnado. Todo le valía, incluso los insultos de su “mecánico político”, Abdalá Bucaram. Según su criterio, eran parte del “debate político”.

Pero como ahora lo vemos, el plan de asumir la presidencia, luego de pasar por el molestoso filtro de la vicepresidencia, le falló. Los 36 pírricos votos, después de haber cabildeado con maletín en mano por los corredores del legislativo, no le dieron resultados. Con desengaño, sus cálculos de “jugadas maestras” y sus súbditos de la asamblea, comprados con hospitales por votos, la traicionaron. O, mejor, ¡se traicionaron! Olvidó los consejos de su Maestro Maquiavelo: para ser princesa, primero tiene que engraciarse de los volátiles súbditos.

Los audios, chats, y diagrama son la evidencia contundente del tráfico de influencias, de usar el poder para anclarse en el poder. Ni la ayuda pautada de los mercaderes de la información podrán redimirla. Al contrario, por si las moscas, fingen apuntar con el dedo. Y es que el embarre es inconmensurable. Ha maquinado fácilmente la despiadada persecución política, con todas las mañoserías de banda delincuencial. ¡Pregúntenle al extranjero Ola Bini, a Paola Pabón, Virgilio Hernández, Christian Gonzales, o  a los familiares de los heridos y muertos! Por todo esto, la justicia, dentro de un proceso justo, sin dedicatoria, podrá apuntar hacia una verdadera reconciliación. Si el dictamen es cárcel, la cárcel será el bálsamo para tanto atropello.

Como atropello es cuando Romo posa sonriente para una portada, luciendo una blusa plasmada con una mujer sin un ojo. Romo, finalmente, ya sin nada que perder, revela lo que subyace más allá de la apariencia. He ahí a la defensora de los derechos humanos: indolente, desafiante, descorazonada, necrófila, perversa, inhumana. ¿Lo hace a propósito? ¿Nos quiere provocar? ¿Quiere tejer condiciones para que no hayan elecciones? Romo hiere nuestra sensibilidad. ¡Romo siendo Romo!

Luis Alfredo Castillo

Articulista

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