Se ratifica feriado de 4 días en noviembre por los Difuntos y la Independencia de Cuenca

El feriado nacional del Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca será desde el jueves 1 hasta el domingo 4 de noviembre del 2018. Así lo informó este lunes 15 de octubre del 2018 el Ministerio de Turismo de Ecuador. La Cartera de Estado, a través de una comunicado, dijo que el feriado se establece de acuerdo con Ley de Feriados que dispone el traslado de los feriados que coincidan con un fin de semana (sábado y domingo) o un día entre semana (martes, miércoles y jueves) a los días lunes o viernes. En este caso, el asueto correspondiente a la Independencia de Cuenca, que se celebra el 3 de noviembre, se trasladará al jueves 1 de noviembre. El descanso de cuatro días servirá para estimular la economía, asegura el Ministerio de Turismo. En el 2017, el feriado del 2 y 3 de noviembre registró 1,3 millones de viajes, que dinamizaron la economía del país en USD 83 millones. Con el anuncio, se espera que los ecuatorianos puedan planificar actividades para los cuatro días de descanso. Por el feriados de finados, el 2 de noviembre, se registran viajes a distintos destinos del país, tanto para visitar a familiares, como para descansar. Asimismo, las fiestas de Cuenca ofrecen una agenda variada. La Ley estable 11 días de asueto no recuperables en todo el año 2018.

Con información de El Comercio y Republica Del Banano

Anuncios

Caso Chevron: Relato de los olvidados

Desde que Texaco concluyó sus operaciones en la Amazonía ecuatoriana en 1990, distintas cortes en el mundo han registrado acusaciones y alegatos sobre los daños ambientales y sociales pendientes de reparar en la zona intervenida por la petrolera. Batallas legales que se han convertido en un negocio redondo para bufetes de abogados y firmas de relaciones públicas, pero que en nada han cambiado la vida de miles de personas que se enfrentan a diario con una contaminación que no se quedó enterrada en el subsuelo. La Historia recorrió durante una semana el corazón de la zona afectada (y que ahora está en manos de la compañía estatal) para mostrar los rostros detrás del interminable juicio, de aquellos que después de veintitantos años siguen con las manos vacías.

La vida de Josefina Callapa está marcada con petróleo. Una marca que sigue doliendo, porque es imposible olvidar que su hija Lourdes de cinco años murió intoxicada luego de bañarse y beber de una poza. “Estaba llena de aceite como de petróleo, mezclado con agua”, cuenta la humilde mujer, que mantiene su memoria intacta treinta años después. Aún parece reprocharse por haber dejado a sus pequeños hijos al cuidado de la mayor, que entonces tenía 10 años. Pero ella y su esposo pasaban el día trabajando en una finca lejana. Fueron esas ausencias las que aprovechó la pequeña para refrescarse en el charco contaminado. Y una tarde, a su regreso a casa, la encontraron enferma e hinchada.

Lo siguiente que recuerda Josefina es que un médico le aplastaba el abdomen para que vomite y Lourdes se desangraba por la nariz. Lo cuenta descalza, desde una casita de tablas en Yamanunka, una comunidad del cantón Shushufindi, provincia de Sucumbíos, donde también perdió a su esposo de 38 años, al que lo consumió una fiebre intensa “como de paludismo”.

A punta de machete, Josefina pudo mantener a sus otros siete hijos. Una vida de sufrimiento que parece no terminar. Nada sabe ella sobre el progreso que ha traído al Ecuador más de 40 años de explotación petrolera en esa tierra que habita y considera su hogar. Ahora solo clama por una cosa: “agua limpia”. Y la última de sus hijas, Virginia, interviene para desfogar su indignación y pedir que se sepa lo que allí padecen.

Rodeada de excrementos de petróleo, vive no muy lejos de allí Jéssica Isacha. Tiene 23 años, el mismo tiempo que ha tenido como sus vecinas más cercanas a unas rocas negras que emanan un olor penetrante a aceite quemado.

Es petróleo petrificado, “de esas piscinas que dejó abierta la Texaco hace años”, aclara la joven que es madre de una niña de un año. A Jéssica, lo único que le inquieta un poco es saber que consumen agua de un pozo cavado a menos de 10 metros de los vestigios petroleros, “pero que se le va hacer si es la única forma de tomar agua”. El hedor ya ni lo siente ni le encuentra sentido a preguntar: hasta cuándo tendrá que soportar esa presencia.

La Historia le hizo la misma pregunta a los protagonistas de la más larga y costosa batalla judicial que se haya llevado en el Ecuador, y que ha traspasado fronteras. Un juicio motivado por esas piedras que son vecinas incómodas de Jéssica y esa poza infestada que le costó la vida a la hija de Josefina. Por la contaminación petrolera que le cambió la vida de miles de personas que siguen siendo afectadas hasta el día de hoy.

Pero esa respuesta nadie la tiene. Ni los que enjuiciaron a la desaparecida Texaco, hoy Chevron, acusándola de derramar 71 millones de litros de residuos de petróleo y 64 millones de litros de crudo en 26 años de operación en las provincias de Sucumbíos y Orellana.

Ni la enjuiciada Chevron, que de acusada pasó a acusadora, en un cambio de papeles que probablemente no le haga ningún bien a Jéssica ni a sus compañeros de contaminación. Tampoco lo tiene el gobierno del Ecuador, involucrado en el pleito en la última instancia. Menos la gente de la Amazonía, después de 22 años de juicios y cientos de millones de dólares gastados, de los que quienes han padecido de las consecuencias de la explotación del también llamado oro negro, no han visto ni un centavo.

Y son tantas las necesidades que tienen. Jéssica aporta unas cuantas. La primera, agua potable. La segunda, un servicio higiénico, porque ni ella ni sus padres ni sus cinco hermanos terminan de acostumbrarse a hacer sus necesidades al monte.

Todos viven en una casita de madera y bases de ladrillo apenas construidas, a un extremo del pozo Shushufindi 50, esperanzados por una reubicación. Pero han sido tantos y tan diversos los ofrecimientos de una vivienda nueva con servicios básicos, que la joven evita hacerse ilusiones.

*Este reportaje fue realizado por Daniela Aguilar, en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas del International Center for Journalists (ICFJ) en alianza con CONNECTAS.

Fuente La Historia

RAFAEL CORREA SE PRONUNCIÓ TRAS EL SISMO DE 6.5 EN CUMANDÁ

El expresidente Rafael Correa se pronunció ayer en sus redes sociales tras el sismo de 6.5 en Cumandá, Chimborazo. A través de su cuenta de Twitter envió un mensaje a los ecuatorianos.

“Un abrazo solidario a los afectados por el fuerte sismo cuyo epicentro se ha ubicado en Cumandá, límite entre Chimborazo y Guayas”. En el mismo mensaje, Correa criticó que: “Pasar Gestión de Riesgos a Defensa es un grave error”.

Con información de Metro y Republica Del Banano

Asimismo, el Exgobernante finalizó su tuit señalando que “la prevención de desastres debe ser coordinada por organismos especializados”.

Pastor Evangélico es detenido en Quito por desaparición de joven de 19 años

La madrugada de este miércoles 5 de septiembre del 2018 se realizó un operativo para detener a Jonathan C., pastor evangélico investigado por la desaparición de la quiteña Juliana Campoverde, cuyo paradero es desconocido desde el 7 de julio del 2012.

Así lo informó la Fiscalía General del Estado. La intervención contó con la participación de los agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Nacional. “Él fue la última persona que tuvo contacto con ella”, dice Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana.

Un mensaje de Facebook escrito desde la cuenta de Juliana Campoverde, luego de su desaparición, es -a criterio del organismo de derechos humanos Inredh- una de las piezas fundamentales para tratar de esclarecer lo ocurrido con la joven de 19 años, quien desapareció en el sector de la Biloxi, en el sur de Quito. Un peritaje informático de la Policía determinó que aquel mensaje de Facebook fue enviado desde la computadora del pastor que dirigía la iglesia evangélica a la que concurría la joven.

Un mes y medio antes de desaparecer, Juliana estaba asustada por lo que él le había dicho. Ella le había comentado a su madre que el pastor quiso forzarle a hacer algo que no quería. Él le dijo que “a través de un sueño, Dios le reveló que debía casarse con su hermano”. Eso no le gustó: Juliana se alejó de la iglesia a la que había asistido 10 años, luego de que su mamá se separara de su padre, Absalón Campoverde. Pero otro pastor comenzó a escribirle al Facebook y también le dijo que debía casarse.

Los religiosos están incluidos en el expediente fiscal. La madrugada de este 5 de septiembre, luego de casi seis años y dos meses de la desaparición, Elizabeth Rodríguez estaba pendiente de la detención del sospechoso. Ella espera respuestas de lo ocurrido con su hija.

A las 09:00 se realizará una toma de versión del pastor en la Unidad de Flagrancias, en la avenida Patria y 9 de Octubre, centronorte de Quito. “Me interesa que él hable y diga dónde la dejaron, a quién la entregaron, qué hicieron con mi hija. Eso me interesa saber. Él fue la última persona que tuvo contacto con mi hija”.

El pasado 21 de agosto, Rodríguez organizó un plantón en los exteriores de la Confraternidad Evangélica Ecuatoriana para exigir a los miembros de esa comunidad respuestas sobre la desaparición de Juliana. “La confraternidad es quien está sobre el cuerpo de pastores (que laboraban en el sector de la Biloxi, en Quito) y queremos que nos den una explicación”. “No solo exigimos al Estado respuestas. Queremos que las instituciones relacionadas con este caso se manifiesten”.

Tras el plantón, la Confraternidad envió un comunicado en el que apoyaba la lucha de la familia de la joven desaparecida. Sin embargo, afirmó que ellos no pueden hacerse responsables por el proceder de los investigados. “Existen pericias técnicas en contra de ellos que no se pueden hacer públicas”, dice Rodríguez.

El pasado jueves 18 de enero del 2018, su madre contó a este Diario que no olvida el último abrazo y beso que le dio su hija. Sucedió cerca a una gasolinera de la Biloxi, en el sur de Quito.

Desde ese lugar, la mujer recordó los momentos previos a la desaparición de la joven. Eran las 08:00 de un sábado cuando las dos salieron de su casa, ubicada a pocas cuadras de la estación de servicio. Caminaron y conversaron cerca de 10 minutos. Juliana iba a su negocio de productos naturales, que funcionaba en la Ajaví, otro barrio del sur.

Antes de despedirse le dijo a su madre que se sentía cansada, que tenía ganas de ir a un parque con muchos árboles y que quería recostarse sobre el césped. La mamá le preguntó por qué decía esas cosas. No contestó y se marchó. Desde la gasolinera, Juliana debía caminar solo cinco cuadras, pero nunca llegó al local. En ese trayecto desapareció y hasta ahora no se conoce qué pasó con la joven de 19 años. Desde entonces, su madre ha viajado de ciudad en ciudad buscándola.

Ha pegado su fotografía en paredes, postes, locales comerciales y en las entradas de los retenes policiales. En la Fiscalía ha pasado horas enteras. El expediente de desaparición ya tiene 7 100 hojas. 12 investigadores han conocido su caso, pero hasta ahora la familia no tiene respuestas. Tampoco han podido conocer ni acceder a los documentos judiciales. La respuesta que reciben siempre es que “se encuentran bajo reserva”.

Con información de El Comercio y Republica Del Banano

Quema de llantas en Guayaquil en protesta de Tricimotos

Cinco tricimotos retenidas y seis personas detenidas es el saldo hasta el momento de una protesta realizada esta mañana por conductores de tricimoto, durante el operativo de control que realiza la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) en la principal vía del Guasmo, en el sur de Guayaquil.

Desde las 06:30 de este lunes, agentes civiles de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) se ubican a lo largo de la av. Abdón Calderón y Raúl Clemente Huerta, para controlar que las tricimotos no circulen por ambas arterias.

Los agentes advierten a los conductores de estos vehículos alternativos que no pueden transitar por vías principales.

Los tricimoteros se oponen a esto. Por la parada de la Metrovía La Placita, en la Abdón Calderón, a una buseta del circuito le rompieron una parte del parabrisa delantero con una piedra.

Daniel Mora, dueño y conductor de la unidad, identificó a conductores de tricimotos como los autores del hecho.

Édison Miranda, de la Policía Nacional, desmintió que haya alguna persona herida con cuchillo , producto de las protestas.

300 policías se encuentran desplegados en el operativo, señaló Miranda. Agregó que los conductores de las 103 han suspendido hasta segunda orden los recorridos, debido a la inseguridad que les representa.

Agentes civiles resguardan el recorrido que hacen las busetas en la Abdón Calderón y en la av. Las Esclusas. (I)

Con información de El Universo y Republica Del Banano

Estudiante kichwa de Otavalo fue admitido en universidad de Estados Unidos con su cabello largo

Michael Rafael Williamson Tabango fue admitido en la Universidad de Brigham Young, Estados Unidos, pese a tener cabello largo, peinado en trenza, como acostumbran los kichwas del pueblo Otavalo, de Ecuador. La noticia se hizo pública hoy, 31 de agosto del 2018.

Tras ganar una beca para estudiar en este plantel, que pertenece a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se comunicó al estudiante de 17 años que debía cortarse el pelo, porque así establece el Código de Honor de la institución. Entre otras reglas se específica que el cabello de los hombres debe ser limpio, pulcro y corto. La disposición generó malestar en la familia de Michael, que mantiene las costumbres y tradiciones indígenas otavaleñas. Sus padres, la ecuatoriana de Rina Cristina Tabango y el estadounidense James Williamson, hicieron público su malestar.

La noticia tuvo eco en la comunidad kichwa del mundo. Desde Otavalo, José Quimbo, vicealcalde de la ciudad y líder de este pueblo, envió una carta a Kevin J. Worthen, presidente de Universidad de Brigham Young, del estado de Utah. Ahí le explicaban que para los Otavalo el cabello largo es parte de la identidad cultural y un nexo histórico con su pasado, además de otros argumentos culturales, filosóficos y jurídicos.

La mañana de hoy, Rina Tabango agradeció a través de las redes sociales el apoyo que recibió su familia. Entre otros nombres mencionó al Consulado de Ecuador y la Defensoría del Pueblo, de Nueva York, al Municipio de Otavalo, la Federación de Indígenas y Campesinos de Imbabura, profesores de la Universidad de Brigham Young y a la comunidad kichwa, entre otros, que enviaron cartas y mensajes de solidaridad con Michael Williamson.

Tras recibir la identificación, que le certifica como parte del plantel de educación superior, el joven otavaleño se vinculó oficialmente a la Universidad el 30 de agosto pasado. El sueño de Michael, el primero de cuatro hermanos, es convertirse en ingeniero mecánico.

Con información de El Comercio y Republica Del Banano

Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, preocupada por eliminación de Ministerio de Justicia

“Expresamos nuestra más profunda preocupación ante algunas de las medidas económicas y de ajuste institucional tomadas por el Gobierno Nacional, en el marco de las cuales se elimina el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos”, fue el pronunciamiento de la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, tras el anuncio del presidente Lenín Moreno. Aseguran que “si bien la reducción del aparato estatal puede representar una opción, no se puede desarmar la institucionalidad creada para atender problemáticas como la violencia contra las mujeres en todo su ciclo de vida”.

A continuación, exponemos el pronunciamiento de esta organización, de forma textual:

Con las medidas de carácter político, tomadas frente a la crisis fiscal fruto del despilfarro y la corrupción, se afecta la implementación de políticas públicas en el sector social. Si bien la reducción del aparato estatal puede representar una opción, no se puede desarmar la institucionalidad creada para atender problemáticas como la violencia contra las mujeres en todo su ciclo de vida. Por el contrario, los órganos de supervisión de tratados de derechos humanos como el Comité de la CEDAW, recomiendan el fortalecimiento de la institucionalidad especializada. No podemos retroceder en la conceptualización del rol del Estado y su obligación en la promoción y protección de derechos.

Las mujeres construimos conjuntamente con el Estado, una Ley de Prevención de la Violencia contra las Mujeres y creímos en la voluntad política del Presidente para implementarla. Desde la aprobación de la Ley en febrero pasado, señalamos que su implementación en territorio no sería posible sin los mecanismos institucionales, los recursos técnicos y económicos suficientes y la voluntad política. Ello implica priorizar la violencia contra las mujeres y las niñas, como un problema estructural de la sociedad ecuatoriana, que debe ser asumido como tal desde el más alto nivel del Estado.

Sin embargo, las medidas de ajuste institucional parecen ir en dirección contraria. De acuerdo al Decreto Ejecutivo No. 491, de fecha 23 de agosto de 2018, se encarga el rol del Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos al Ministerio de la Política. Desde nuestro punto de vista, ubicar la tarea de protección de derechos humanos en el Ministerio de la Política es un despropósito que pone en riesgo, la implementación de la Ley de Prevención de la Violencia, en tanto no asegura un enfoque de derechos humanos, no cuenta con la estructura institucional que se requiere, y podría convertir el tema en un botín político clientelar.

En tal escenario, nos preocupa que la rectoría de la Ley tenga debilidades de toda índole, desde su orígen. El diseño del Sistema Nacional Integral para Prevenir y Erradicar la violencia contra las mujeres debe contar con la voz de las mujeres y las organizaciones que han trabajado en prevención y atención integral desde hace décadas. Especialmente, en las actuales circunstancias, no podemos estar al margen de las decisiones que nos afectan directamente, en particular sobre las casas de acogida, el plan y la encuesta nacional de violencia, el sistema de registro único y la asignación presupuestaria.

Demandamos que se conforme un mecanismo de consulta con las mujeres y organizaciones especializadas en prevención y atención de la violencia, para la definición participativa de la nueva estructura que asumirá las competencias del Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos.

Es de nuestro interés, y es nuestro derecho, vigilar que la institucionalidad encargada –temporal o definitivamenteresponda efectivamente a la problemática de la violencia, es decir que tenga una presencia en territorios, capacidad de articulación a nivel desconcentrado, una gestión de la política con enfoque de derechos humanos y género, así como los recursos técnicos y presupuestarios necesarios para cumplir con el rol de rectoría en esta materia.

Demandamos señor Presidente Moreno, la promulgación inmediata de Misión Mujeres como marco de las políticas de igualdad. La mitad de la población no se puede quedar atrás.

Le tomamos la palabra señor Presidente Moreno, #ElMomentoEsAhora para erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas, demandamos su decisión ahora! Necesitamos respuestas claras y urgentes.

Fuente: Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador

Ecuadorinmediato.com y Republica Del Banano

Padres buscan a su hija de 13 años, desaparecida en Quito

Los familiares de Angelet Castillo Noboa, de 13 años, están desesperados porque la chica desapareció desde las 12:36 de ayer, 20 de agosto del 2018. Lo último que se supo es que, a esa hora, ella salió de su casa ubicada en el barrio Reino de Quito, en el sur, para dirigirse a la tienda y ahora su paradero es desconocido.

La mañana de este martes 21 de agosto del 2018, la madre de la adolescente, Katty Noboa, informó que la denuncia ya fue presentada ante la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Desapariciones, Extorsión y Secuestros de Personas (Dinased). Además, revisaron los videos de seguridad y en estos se observó que la chica tomó un bus sola a las 12:36. Luego se bajó y se desconoce su paradero. “Le dijo a su hermana mayor que se iba a la tienda, pero no regresa.

Un vecino me contó que la vio tomar un bus”, contó Noboa. En el momento de su desaparición, Angelet vestía una chompa de color mostaza y jeans azules rasgados en las rodillas. Su estatura es de 1,55 metros. Es de piel blanca, ojos cafés claros, cabello castaño claro. También verificaron el registro de señal del celular de la adolescente. Lo último que comprobaron es que estuvo en el sector de La Ecuatoriana. Ante eso, sus familiares acudieron a buscarla, a las 23:00, en esa zona. Los acompañaban agentes de la Dinased.

Luego de que los uniformados se fueron, los parientes continuaron con la búsqueda hasta las 03:00 por su cuenta. “Si nos escucha o lee esta nota, le pedimos que por favor se comunique con nosotros o sus abuelitos. Necesitamos saber de ella”, manifestó Noboa con la voz entrecortada.

Con información de El Comercio y Republica Del Banano

Pareja de dos madres inscribió a sus hijos con sus dos apellidos en Ecuador

Después de seis años de luchar ante las instituciones públicas en Ecuador, una pareja de inglesas logró inscribir legalmente a sus dos hijos con el apellido de ambas.

Helen Bicknell y Nicola Rothon no paran de sonreír. Finalmente, sus pequeños Satya, de seis años, y Arundel, de 2, ya tienen los documentos que los identifican plenamente como hijos de una unión de lesbianas.

En las cédulas de Satya y Arundel, se lee “Padre: xxx” y en seguida aparecen los nombres de las mujeres en el espacio tradicionalmente reservado al dato de la madre.

“¡Por fin!”, exclama Bicknell al abandonar este jueves la oficina del Registro Civil en Quito. Fue allí mismo donde hace seis años y medio les negaron la inscripción de Satya.

Entonces estas mujeres de 40 años iniciaron la batalla legal por el reconocimiento de Satya y su hermano, concebidos mediante inseminación artificial.

Negativa del Registro Civil

Bicknell recuerda sin resentimiento el trato que recibió en 2012 por los funcionarios de Ecuador, un país donde no está permitido el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

“Ese día que vinimos con la Satya en brazos, chiquitita y nos negaron todo y nos mandaron (fuera), y hoy no podrían tratarnos mejor. ¡La actitud ha cambiado!”, dice a la prensa.

Un fallo emitido en mayo por la Corte Constitucional obligó al Registro Civil a disculparse con la familia e inscribir a Satya como ecuatoriana.

La corte asumió el caso tras la negativa de los jueces a fallar a favor de la pareja.

En sus disculpas públicas, difundidas en la página web, el Registro Civil “reconoce la vulneración a los derechos constitucionales” de Satya, “en especial, el derecho a que se reconozca su nacionalidad ecuatoriana por el solo hecho de haber nacido en Ecuador”.

La disposición de la corte fue extendida al segundo hijo de la pareja, quien nació en 2015 y entonces tampoco pudo ser inscrito.

La batalla continúa

El registro de los pequeños con el apellido de sus dos madres marca un hito para las minorías sexuales en Ecuador, un país católico por tradición donde no es reconocido el matrimonio gay ni permitida la adopción para parejas del mismo sexo.

En Latinoamérica solo cuatro países autorizan el matrimonio igualitario: Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia, además de casi la mitad de los 32 estados mexicanos.

Rothon celebra ahora por partida doble.

Lea también: Pareja de dos madres anuncia que registrará también a su segundo hijo

Estamos “muy satisfechas porque por la sentencia ellos estaban obligados a inscribir a Satya, pero nosotros dijimos, cómo podemos inscribir uno y no al otro” hijo, señala.

Las madres, quienes también habían iniciado un proceso legal por el caso de Arundel, recordaron que una de las opciones que les plantearon fue registrar a los niños como hijos de una madre soltera.

“Seguimos peleando porque no queríamos eso. Empezamos esta familia juntos y mantenemos que queremos una familia de dos madres”, remarca Rothon.

Para la abogada del caso Carla Patiño esto “es un logro”.

“Finalmente Satya es reconocida como que tiene dos mamás y el Registro Civil ha entendido que tener otra madre no es poner (su nombre) debajo del título de padre” en la cédula de identidad, comentó Patiño a la prensa.

La abogada considera que quedan pendientes, según consta en el fallo de la corte, las sanciones administrativas a los funcionarios que se negaron a inscribir a Satya. Los castigos pueden ser llamados de atención, destitución o el pago de una multa, explicó Patiño.

AFP

Los miles de víctimas de curas pedófilos están en varios países así como en Ecuador

Más de 17.000 abusos a menores por sacerdotes católicos, en EE.UU.; más de 14.000 en Irlanda; más de 10.000 en Canadá; cerca de 4.500, en Australia; miles en Holanda o Alemania; otros cientos o decenas en Filipinas, Italia, Chile, Argentina, Perú, Brasil, México, Ecuador… Se estima que unos 100.000 niños fueron víctimas de “curas depredadores”.

Las cifras son escalofriantes y aumentan el estupor cuando salen a la luz nuevas revelaciones, como la del pasado martes, de repugnante por los más de mil niños abusados por más de 300 curas católicos en seis diócesis de Pensilvania, EE.UU.

El reciente caso opacó al de Boston en 2002, cuando el mundo se conmovió con la investigación periodística publicada por el diario The Boston Globe sobre cientos de sacerdotes de la Arquidiócesis de Boston que abusaron de niños.

Investigadores estiman que hay miles de casos más en el mundo y que nunca se denunciaron por miedo, precisamente de ese factor se aprovecharon los llamados “curas depredadores”, que tenían un modus operandi común y se extendió en varios países.

La mayoría de víctimas eran vulnerables, niños huérfanos; menores que atravesaban un mal momento en sus vidas, otros con problemas familiares; niños de escuelas, de catequesis o en seminarios eran abusados bajo amenazas o engaños.

“Algunos fueron manipulados con alcohol o pornografía. A algunos les hicieron masturbar a sus agresores, o fueron manoseados por ellos. Algunos fueron violados oralmente, algunos vaginalmente, algunos analmente”, revela la investigación en Pensilvania.

Así lo hicieron durante varias décadas, 70 años en el caso de Pensilvania, y lo que indigna entre las víctimas es el silencio de la cúpula de la Iglesia católica, que pese a denuncias encubrió a los sacerdotes abusadores, la mayoría ya han muerto o los casos ya han prescrito y no se ha hecho justicia.

Según las investigaciones en Pensilvania, el Vaticano estaba al tanto de los abusos al menos desde 1963, pero se desconoce si conocía todos los detalles. Roma estuvo informada, indica el informe. En los 70 años que se cometieron los abusos ha habido ocho papas.

Durante el papado de Benedicto XVI se expulsó a unos 400 sacerdotes. Francisco ha relevado a algunos obispos.

Vea también: 6 casos impactantes de los abusos a niños por parte de los “sacerdotes depredadores” en Pensilvania

El abuso se extendió en silencio en América, Europa y Asia, los primeros casos se conocieron en la década de los 90 del siglo XX en EE.UU. e Irlanda, la mayoría en orfanatos y escuelas, recogió en una publicación cadenaser.com.

En México fue sonado el caso del padre Marcial Maciel, fallecido en 2008, quien desde los años 50 abusó de seminaristas y tuvo tres hijos.

Chile, donde el papa Francisco tiene la más baja aceptación, está conmocionado por la peor crisis que vive la Iglesia católica en este país, cuyo máximo líder está imputado por supuesto encubrimiento de abusos de religiosos.

Cinco obispos ya han renunciado, un sacerdote está preso, y hay 38 investigaciones abiertas en la Fiscalía. Más de 150 obispos, sacerdotes y religiosos han sido investigados desde 1960.

También en Ecuador

Protestas en abril pasado revelaron en Cuenca los presuntos abusos a menores por el sacerdote César Cordero Moscoso, ocurridos décadas atrás. El escándalo sacó a la luz varios casos vinculados al religioso, quien fundó varios establecimientos educativos e impartía catequesis a los niños.

Vea también: Vaticano sancionó a sacerdote acusado de abusos sexuales en Guayaquil

En Guayaquil también se investiga a un cura, acusado de presunto abusos a menores.

Víctimas pierden fe

“Mis padres me llevaron al sacerdote para que me aconsejase. No sabían que justamente me estaban enviando al depredador”, cuenta John Delaney, una de las víctimas de Pensilvania, que tras el abuso, desde que tenía 10 años, cayó en el alcoholismo y las drogas como muchos otros, recoge elmundo.es.

Delaney, cuyo abusador murió en 2017 sin ser condenado, critica la hipocresía de la jerarquía de la Iglesia. “Sabían perfectamente que se estaba abusando y a niños, y no hicieron nada… Solo se disculpan porque les descubrieron”. “No creo en el Dios en el que la Iglesia católica me enseñó a creer. Dios no estaba a mi lado cuando fui violado. Grité pidiendo ayuda, y no acudió”.

‘Manual de instrucción’

En el informe de los abusos en Pensilvania los investigadores descubrieron una especie de manual de instrucciones para ocultar los casos. Por ejemplo el uso de eufemismos, en lugar de violación hablan de “contacto inapropiado”; consideran como “baja médica” o “fatiga nerviosa” cuando un cura deba ser trasladado; “aunque un sacerdote esté violando a niños, proporcióneles casa y cubra sus gasto”, se menciona, entre otros. (I)

Con información de El Universo y Republica Del Banano